La jornada propone estos objetivos:

Objetivos

Confrontar ideas y llegar a acuerdos sobre los principios fundamentales que deberían orientar el desarrollo de la salud comunitaria.

Reflexionar acerca de las posibilidades reales de implantar un modelo de desarrollo comunitario en salud, en la ciudad de Madrid.

El primer tema me preocupa menos porque tenemos grandes profesionales, llenos de conocimiento, que son capaces de desarrollar unas bases muy sólidas para lograr el desarrollo de la salud comunitaria, o así me lo parece.
El segundo punto es el que mas me preocupa. Tan sólo el que se planteen “las posibilidades reales” ya me hace sentir en la cuerda floja…
Yo no se los impedimentos que os podéis encontrar, políticamente hablando, algo imagino… pero creo, que todos ellos pueden ser salvables cuando prima la voluntad. Me niego a dar por perdido algo por lo que llevo luchando mucho tiempo y que me parece determinante en la salud de las vecinas y vecinos de Madrid.
Creo que el Servicio de prevención y promoción de la salud de Madrid Salud tiene un papel primordial como agente facilitador en el desarrollo de un modelo de salud comunitaria, también creo en la pertinencia de articular los esfuerzos, recursos y capacidades en toda la red de salud de forma conjunta con la comunidad y la sociedad civil organizada.

¿qué es lo que esta pasando?

Creo que Madrid Salud tiene que realizar un Plan de choque para implementar su reconversión. Nada ha cambiado realmente, salvo en lo“escrito”.
¿es suficiente?
Es claro que no.
Continuamos con los mismos problemas de antaño… No creo que se haya llevado a cabo un verdadero diagnostico de la situación. Se ha realizado una evaluación sobre la anterior estrategia “Gente Saludable”.
Pero nadie ha hecho un diagnostico sobre las y los trabajadores que lo han llevado a cabo, ni sobre los responsables, ni sobre los servicios…
Sin un diagnostico, no hay como plantear necesidades ni propuestas, ni plan.
Es ahí dónde estamos estancados.
Atreviéndome a plantear algunas cosas palpables desde “tocar terreno” y aún careciendo del diagnostico, me gustaría compartir las siguientes cuestiones contigo.
Sería muy recomendable que hubiese metas claras y compartidas, una “visión compartida”, para quién aún no sabe a dónde va, porque para estos, ningún viento le es favorable…
También hace falta un compromiso de los directivos visible en el día a día. Los que renegaban de la visión comunitaria son los que permanecen.
Hay que aprender constantemente con evaluaciones de los errores y de los aciertos, nuestros y de los demás.
Se requiere también la apertura de los espacios públicos (CMS), de forma que generen y faciliten la participación de la ciudadanía, ésto no se produce espontáneamente , tiene que contar con voluntad política que lo sustente.
Es fundamental establecer también autocuidados en el entorno laboral, contribuyendo a disminuir los niveles de ansiedad.
Hay que fomentar la toma de decisiones de abajo hacia arriba y romper con el método jerárquico establecido. Si la decisión es participada se lograría implicación.
Hay que reorganizar servicios. No tiene sentido no evolucionar en este tema.
¿A ver quién se atreve con esto?
Los cambios generan siempre incomodidad y rechazo, pero son necesarios y si no los realizamos estamos en la misma cosa con diferente disfraz.
Yo no se si existen “posibilidades reales” pero si que tengo claro que “existen necesidades reales”:

Para quienes ven en la salud y el trabajo comunitario una oportunidad de contribuir a la disminución de las grandes brechas de equidad existentes.

Para quienes están dispuestos a romper la inercia, asumiendo el desafío del cambio, la mejora y el compromiso con las personas.

Para las personas que necesitan una ruta, un camino, una guía, una propuesta, una orientación, para empoderarse en sus autocuidados.

Es ahí dónde no debemos defraudar. Hay que poner recursos y garantizar su sostenibilidad. (En esto último eres actor principal).

Carmen Mª Garaizabal Alvarez