La Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM) ha difundido un comunicado en el que se opone a la gestión que está haciendo la Consejería de Sanidad de la masificación en las Urgencias, gestión que califica de ‘ocurrencia’, pues hace responsable al paciente de su situación si no acepta ser trasladado a otro centro asistencial.

documento-autorizacion-traslado-a-otro-hospitalSegún informa AFEM, la Consejería insta a firmar una carta a los pacientes pendientes de cama en las urgencias hospitalarias, aceptando su traslado voluntario a otro Hospital para su ingreso inmediato y, en el caso de no aceptarlo, deben firmar que ha sido informado de las consecuencias que conlleva la negativa a dicho traslado. (Se adjunta imagen del escrito a firmar).

Estos traslados, comenta la asociación denunciante, implican gastos al sistema y riesgos añadidos para los pacientes. Los traslados alteran la continuidad asistencial y el seguimiento de los pacientes, tanto por ingresar en un hospital distinto a su hospital de referencia, como a su alta.

Para AFEM, las ideas propuestas no dejan de ser ocurrencias y no suponen ninguna solución a un problema estacional y previsible todos los años, que existe por falta de planificación previa. La consejería, dice, pretende realizar una simple operación cosmética. El consejero de Sanidad J. Sánchez Martos había prometido recientemente que ningún paciente permanecería más de 24 horas en la urgencia de un hospital, y se ha podido leer en algunos medios declaraciones como esta: “se trata de un compromiso de Gobierno muy bien estudiado, al que mis directores generales han dedicado más de seis meses de preparación”.

AFEM comenta que, tras estos sesudos estudios, la consejería ha decidido que la mejor forma de acabar con la “Lista de espera de cama en Urgencias” es el traslado a otro hospital, esconder los pacientes en salas “pre-alta” o ingresarlos en camas asignadas para pacientes quirúrgicos,
suspendiendo quirófanos.

Propuesta de AFEM

Desde AFEM se manifiesta su acuerdo con la estancia menor de 24 horas en las urgencias de los hospitales, pero no está en absoluto de acuerdo con el traslado de pacientes entre los hospitales de Madrid como si de derivaciones se tratase, ni con la asignación de abonos de transporte para el traslado a pie del paciente, como también ha anunciado el consejero, según se ha visto publicado en ciertos medios.Los pacientes que llevan 24 horas en la Urgencia de un hospital, lo hacen porque pueden precisar ingreso hospitalario, y durante ese tiempo ya se están haciendo pruebas
complementarias y recibiendo tratamiento, siendo absurdo interrumpir ambas actuaciones. Un traslado en estas condiciones puede suponer, en algunos casos, riesgos innecesarios que el Sr. Consejero deberá asumir personalmente. Las derivaciones indiscriminadas alterarán la coordinación y seguimiento del proceso en el Centro de Salud. Si el paciente puede trasladarse por su propio pie con un abono de transporte asignado para tal fin, probablemente el paciente no precise ya el ingreso.

Desde AFEM se reivindica la necesidad y prioridad de abrir las camas cerradas y dotar de los recursos humanos y materiales necesarios para atender con calidad las urgencias de la la población en los hospitales madrileños. Resulta vergonzoso esconder pacientes en salas con denominación distinta a la de Urgencias para no contabilizarlos, trasladarlos o quitar camas quirúrgicas asignadas cuando se dispone de camas cerradas.

Asimismo, AFEM manifiesta que es inaceptable aumentar un 14% el presupuesto a las clínicas privadas y concertadas mientras el 20% de las camas de los hospitales públicos no están operativas, y la Consejería sigue sin solucionar el problema estacional y predecible del hacinamiento en las urgencias. Humanizar las urgencias no es trasladar ni esconder pacientes, humanizar es tratar la patología urgente como se merece. Humanizar es dedicarse al paciente urgente, y a sus familias, afectadas también por el ingreso de su familiar en un hospital más lejano e inaccesible. Humanizar no es dejarse llevar por la ocurrencia de un nuevo titular.