Desde 2010, la atención sanitaria en la Comunidad de Madrid se regula mediante los decretos de Área Única y de libre elección de médico de familia, pediatra y enfermero en Atención Primaria, y de médico y hospital en Atención Especializada.


Estos decretos han supuesto siempre un motivo de orgullo para la  Comunidad de Madrid, aunque, ha tenido numerosas valoraciones negativas por parte de profesionales y usuarios. La libre elección de médico, que ya existía, fue el pretexto para colar el Área Única, cuyo único objetivo era y es facilitar los procesos de privatización, concretamente la derivación masiva de pacientes a la sanidad privada.

Desde hace pocas fechas, hemos tenido conocimiento que en el Hospital Ramón y Cajal, la Gerencia ha prohibido expresamente, salvo en el caso de enfermos pediátricos, el ingreso de enfermos, desde el Área de Urgencias, que no pertenezcan a la extinta Área 4. Esta enorme contradicción con el decreto de Área Única tiene gravísimas consecuencias. Los enfermos que se acercan al Servicio de Urgencias y que tras la valoración oportuna necesitan hospitalización, si no pertenecen a la antigua Área 4, son derivados en ambulancia a su hospital de referencia, es decir, aquél que tenía antes de los decretos de 2010, a pesar de que el enfermo rechace explícitamente ese traslado por la causa que fuere (poca confianza, mala experiencia previa, etc.).

No importa la opinión del enfermo, ni que el traslado se realice a horas intempestivas como ha ocurrido en alguna ocasión sin tener en cuenta el riesgo vital que siempre supone el traslado de un enfermo grave, y las molestias que puede representar para su familia. Ni siquiera tienen importancia los tan nombrados costes económicos.

Probablemente esto esté ocurriendo también en el resto de hospitales públicos de la Comunidad de Madrid, y, en todo caso, demuestra que los decretos de Área Única y de Libre Elección, al menos en el Área de Urgencias, sólo se utilizan cuando interesa a la Administración, y llevan consigo una disminución inaceptable de la calidad asistencial en el momento que el usuario decide aplicarlos según sus necesidades.

Exigimos que cesen estas practicas que van contra del enfermo y le someten a peligrosos e innecesarios traslados que él no desea. ¿Quién es el responsable de este disparate?. ¿El Director Gerente?. ¿El Consejero?.

            No más engaños a la población
Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad