Vecinos de Madrid y Barcelona se solidarizan con los refugiados, después de haber sido agredidos por la policía de Macedonia en la frontera con Grecia

Los ruidos del helicóptero que sobrevoló el pasado domingo el improvisado campamento levantado a los pies de la frontera entre Grecia y Macedonia, en el que más de medio millar de personas en busca de refugio se encuentran varadas desde hace más de un mes, el estruendo provocado por cada pelota de goma que las fuerzas militares macedonias lanzaron o los llantos de los críos afectados por los gases lacrimógenos se han recordado esta tarde en la Puerta del Sol de Madrid y frente a la sede de la Comisión Europea en Barcelona. Y se ha hecho a golpe de cacerolada, con una melodía de repulsa a la actuación de las autoridades de Macedonia y la Unión Europea.

RefugiadosAnte la tensa situación que se desató el 10 de abril en Idomeni, y que se saldó con cerca de 300 heridos, vecinos de Madrid y Barcelona han salido a la calle para, una vez más, demostrar el rechazo a la gestión de la Unión Europea sobre la crisis migratoria que afecta a Europa.

En la capital la lluvia no ha dado tregua, pero tampoco ha impedido que cientos de personas se concentraran para gritar consignas como, «Unión Europea responsable y criminal», «Bienvenidas refugiadas», «Acuerdo con Turquía, acuerdo criminal» o «Vergüenza». Esta última ha sido la más repetida y plasmada en multitud de carteles.

«No aguantamos más cómo se está tratando a la gente, a los refugiados que son como cualquiera de nosotros», dice Rosa, una de las manifestantes que no para de golpear con fuerza dos cacerolas verdes.

Alejandro también resiste bajo la lluvia y lo hace acompañado con un carrito en el que arrastra su máquina respiratoria. «Tengo memoria, tengo conciencia y también fui exiliado político», esos son los argumentos de este hombre argentino.

Los manifestantes sin dejar de silbar y hacer ruidos con objetos metálicos, se han reunido en torno a una tienda de campaña que se ha colocado en el centro, y en la que se podía leer ‘Bienvenidas refugiadas #11aUEmata’. Además, estaba rodeada por una alambrada y fotos de la valla de Ceuta y Melilla y una bandera de la Unión Europea manchada de rojo. Poco a poco el cerco fue sumando otras pancartas con mensajes como ‘Pasaje Seguro YA’ o ‘No más muertes en la valla’.

A la cita, convocada por el clamor popular, también ha contado con caras conocidas del ámbito político como Marta Higueras, López de Uralde, Rita Maestre o Pablo Soto. Este último ha asegurado para eldiario.es que «estamos en un momento en el que las autoridades europeas tienen que elegir entre estar del lado de la gente o pisotear los derechos humanos». Además, el concejal de Ahora Madrid, ha reconocido sentirse «profundamente avergonzado», y ha señalado que «la sociedad civil se está expresando a lo largo y ancho del continente exigiendo a las autoridades europeas que abran las fronteras y que permitan entrar a estas personas que vienen huyendo de la guerra».

Estamos aquí porque como ha reclamado hoy Manuela Carmena al presidente en funciones Mariano Rajoy, es una exigencia democrática asumir las competencias de derechos humanos», así ha explicado su presencia en la protesta Rita Maestre, y hace un llamamiento a «las instituciones para que estemos a la altura de las demandas de la ciudadanía».

Fuente: El Diario