Desde el Movimiento Asambleario de Trabajadores/as de Sanidad (MATS), queremos expresar nuestro apoyo total a la plataforma Huelga Mir Madrid. Defendemos sus demandas y las movilizaciones que llevarán a cabo en los días venideros.

Los internos residentes vienen sufriendo desde hace años el abuso institucional por parte de la Administración. Afecta a cualquier de sus ramas: medicina, enfermería, biología, farmacia, radiofísica, química o psicología (MIR, EIR, BIR, FIR, RFIR,QUIR,PIR, respectivamente). La doble naturaleza de su contrato, formativa y asistencial, no se beneficia de aplicación. El componente formativo es un hecho anecdótico, dejando paso a una dedicación exclusivamente laboral. Los residentes emplean todo su tiempo en sacar adelante el trabajo de los Hospitales y Centros de Salud. A cambio, dejan forzosamente a un lado su formación como especialistas. Por tanto, son una herramienta básica e imprescindible para el funcionamiento de los centros sanitarios. Sin embargo, legalmente se consideran personal no estructural, empleados en formación. El Sistema Nacional de Salud (SNS) está supuestamente diseñado para funcionar sin sus servicios. La realidad no pudiera ser más opuesta: los residentes son la infraestructura en la que se asienta el SNS. Aprovechan su bajo coste económico y la falta de derechos bien establecidos para disponer de ellos de forma tiránica. Suponen una mano de obra barata a la que pueden exprimir sin temer revueltas: pocas organizaciones le brindan su apoyo y su condición de temporalidad les induce a aguantar todos los excesos que reciben.

La Consejería de Sanidad de la CAM ha mostrado un desprecio constante al Comité de Empresa de los Residentes, órgano de representación del colectivo. La Consejería se ha dirigido a ellos solo ante una huelga inminente. Lo ha hecho de forma indirecta, a través de la Dirección General de RRHH. Con arrogancia, han rechazado cada una de las propuestas del Convenio Laboral que los residentes exigen y por el que han decidido movilizarse. Dicho Convenio recoge medidas de mejora en distintos ámbitos: social, educativo y económico. Con su negativa, la Consejería ha apostado por la debilidad de los residentes. Desconfían de su fuerza como grupo. Aunque también están asustados. No sabrían defender ante la ciudadanía su actitud mezquina hacia un colectivo que se ha ganado el apoyo social a base de trabajo: lo hacen durante 24 horas seguidas, y, en muchos casos y en contra de la ley, son obligados a realizar hasta 31 horas de jornada ininterrumpida. En estas condiciones de extenuación, la seguridad del paciente no puede ser garantizada.

Queremos transmitir nuestro respaldo incondicional al Comité de Huelga. Defendemos y exigimos su intención de independencia respecto a cualquier organización. Lo hacemos a pesar de que el sindicato convocante rechazara convocar una huelga conjunta con el resto de sindicatos que integran el Comité de Empresa. Solo el Comité de Huelga, consultando a sus trabajadores en las asambleas, podrá emprender una labor sincera. Los exhortamos a que no cedan a ofrecimientos fraudulentos y que luchen hasta las últimas consecuencias por aquello que reclaman. No nos cabe duda de que así será. Por parte del MATS, ponemos a disposición de esta plataforma todos los recursos que sean necesarios.

Por último, hacemos un llamamiento a la huelga a todos los residentes. No hay otro modo de ganar derechos que exigirlos y pelearlos. No permitan que otros lo hagan por ustedes. Sean partícipes de su propia liberación.

Desde el Movimiento Asambleario de Trabajadores/as de Sanidad (MATS), queremos expresar nuestro apoyo total a la plataforma Huelga Mir Madrid. Defendemos sus demandas y las movilizaciones que llevarán a cabo en los días venideros.

Los internos residentes vienen sufriendo desde hace años el abuso institucional por parte de la Administración. Afecta a cualquier de sus ramas: medicina, enfermería, biología, farmacia, radiofísica, química o psicología (MIR, EIR, BIR, FIR, RFIR,QUIR,PIR, respectivamente). La doble naturaleza de su contrato, formativa y asistencial, no se beneficia de aplicación. El componente formativo es un hecho anecdótico, dejando paso a una dedicación exclusivamente laboral. Los residentes emplean todo su tiempo en sacar adelante el trabajo de los Hospitales y Centros de Salud. A cambio, dejan forzosamente a un lado su formación como especialistas. Por tanto, son una herramienta básica e imprescindible para el funcionamiento de los centros sanitarios. Sin embargo, legalmente se consideran personal no estructural, empleados en formación. El Sistema Nacional de Salud (SNS) está supuestamente diseñado para funcionar sin sus servicios. La realidad no pudiera ser más opuesta: los residentes son la infraestructura en la que se asienta el SNS. Aprovechan su bajo coste económico y la falta de derechos bien establecidos para disponer de ellos de forma tiránica. Suponen una mano de obra barata a la que pueden exprimir sin temer revueltas: pocas organizaciones le brindan su apoyo y su condición de temporalidad les induce a aguantar todos los excesos que reciben.

La Consejería de Sanidad de la CAM ha mostrado un desprecio constante al Comité de Empresa de los Residentes, órgano de representación del colectivo. La Consejería se ha dirigido a ellos solo ante una huelga inminente. Lo ha hecho de forma indirecta, a través de la Dirección General de RRHH. Con arrogancia, han rechazado cada una de las propuestas del Convenio Laboral que los residentes exigen y por el que han decidido movilizarse. Dicho Convenio recoge medidas de mejora en distintos ámbitos: social, educativo y económico. Con su negativa, la Consejería ha apostado por la debilidad de los residentes. Desconfían de su fuerza como grupo. Aunque también están asustados. No sabrían defender ante la ciudadanía su actitud mezquina hacia un colectivo que se ha ganado el apoyo social a base de trabajo: lo hacen durante 24 horas seguidas, y, en muchos casos y en contra de la ley, son obligados a realizar hasta 31 horas de jornada ininterrumpida. En estas condiciones de extenuación, la seguridad del paciente no puede ser garantizada.

Queremos transmitir nuestro respaldo incondicional al Comité de Huelga. Defendemos y exigimos su intención de independencia respecto a cualquier organización. Lo hacemos a pesar de que el sindicato convocante rechazara convocar una huelga conjunta con el resto de sindicatos que integran el Comité de Empresa. Solo el Comité de Huelga, consultando a sus trabajadores en las asambleas, podrá emprender una labor sincera. Los exhortamos a que no cedan a ofrecimientos fraudulentos y que luchen hasta las últimas consecuencias por aquello que reclaman. No nos cabe duda de que así será. Por parte del MATS, ponemos a disposición de esta plataforma todos los recursos que sean necesarios.

Por último, hacemos un llamamiento a la huelga a todos los residentes. No hay otro modo de ganar derechos que exigirlos y pelearlos. No permitan que otros lo hagan por ustedes. Sean partícipes de su propia liberación.