COMUNICADO PLATAFORMA DE PERSONAL TEMPORAL DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS DE LA COMUNIDAD DE MADRID.
El próximo 7 de Febrero todos los empleados públicos temporales de la Comunidad de Madrid tenemos una cita importante en nuestra Asamblea. De lo que allí se decida, dependerá en gran parte nuestro futuro laboral.
En el Pleno de ese día se debatirá si se procede o no a la tramitación de la Ley presentada por el Grupo parlamentario Podemos, que permitirá, entre otras cosas, poder optar a una plaza fija mediante un proceso de selección por méritos, (tomando la experiencia como valor fundamental), recogiendo lo contemplado en los artículos 61.6 y 61.7 del Estatuto Básico del Empleado Público.
La importancia de este Pleno radica en el siguiente hecho: finalizará con una votación que en caso de ser negativa, significaría el final de la Proposición de Ley, y en el caso de ser positiva, significaría que el proceso continúa con la presentación de enmiendas y debate parlamentario de su contenido. En caso de aprobación final, llegaría al rango de Ley.
Por lo tanto es necesario, más que nunca, acudir a la concentración el día 7, para orientar el voto de forma positiva a la consecución de esta Ley. Si dicha Ley se aprobara para el SERMAS, dejaría el camino abierto para el resto de empleados públicos. Ya no habría excusa, por parte de la Administración, que justificase la no aplicación de tal Ley al resto de los Sectores.
Debemos advertir a los grupos políticos, que deben definir ya claramente sus posturas. Si apuestan de verdad por un empleo público fijo y de calidad, que redunde en el bienestar de los usuarios, o si siguen apostando por un modelo de permanente precariedad laboral y de reducción de empleo público, donde se ponga en riesgo continuamente la seguridad y salud de trabajadores y usuarios.
El mensaje que la Administración está lanzando a la opinión pública, de que la puesta en marcha de esta oferta pública servirá para consolidar miles de puestos de trabajo, es rotundamente falso. Esta OPE no trata de estabilizar a los trabajadores temporales sometidos durante años a un constante abuso de la temporalidad. Tampoco de recuperar el empleo perdido durante la crisis, ni de mejorar las condiciones laborales y asistenciales de trabajadores y usuarios. Se trata, simplemente, de evitar una sanción de la U.E. al Estado español de 100 millones de Euros, si este no reduce la temporalidad en un período de 3 años a un porcentaje del 8%.
Y por ello, la fórmula elegida no ha sido resolver el problema que la propia Administración ha generado, realizando contratos de duración determinada, para cubrir necesidades de carácter permanente, es decir, contratos en Fraude de Ley. La propia Administración conoce que laLey obliga a convocar ofertas de empleo público como máximo cada 3 años.
La fórmula elegida ha sido la más perniciosa que se podía buscar. Acabar con el problema de la temporalidad despidiendo a los empleados precarios, pues los procesos selectivos puestos en marcha por la Administración, sólo valorarán la experiencia de los trabajadores temporales, para el acceso a la condición de fijo, si se supera un examen teórico previo, y compitiendo por un puesto de trabajo para el que ya la Administración le exigió méritos e igualdad en su día. Un puesto de trabajo donde el trabajador ha demostrado su capacidad con el número de años trabajados, ya que no ha sido despedido. Es decir, un trabajador temporal, sometido por la Administración durante años a un abuso de temporalidad, puede ser despedido de su empleo si no supera una prueba teórica, a pesar de haber demostrado la experiencia necesaria para realizar su trabajo, y por tanto, ofreciendo las suficientes garantías para el paciente/usuario.
La ley que se presenta el jueves 7 de Febrero en la Asamblea de Madrid, puede cambiar todo esto, permitiendo tomar como referencia la experiencia de los trabajadores temporales, y garantizando un empleo digno y de calidad para quienes la Administración tiene, y ha tenido, en situación laboral irregular, hecho que por cierto, persigue y penaliza en la empresa privada.
Los trabajadores temporales de la Administración Pública merecen este reconocimiento. Los usuarios de dichos servicios deben ser atendidos y tratados con la dignidad que la experiencia reporta a los servicios públicos. Los posteriores trabajadores que entren nuevos en la Administración aportarán su valía, que sumará positivamente junto con la experiencia de los profesionales veteranos.
NO TE QUEDES EN CASA EL DÍA 7. DEFIENDE TU EMPLEO Y EL MANTENIMIENTO DE UNOS SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD.