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Cuando Cristina Cifuentes y el PP son derrotados en la Asamblea de Madrid tratan de dejar esas derrotas sin consecuencias. Este es el caso de la derogación el pasado diciembre de la Ley que declaraba a extinguir 26 categorías hospitalarias de “personal no sanitario”. Esta ley, aprobada a iniciativa de Esperanza Aguirre en 2012, tenía como objetivo facilitar la entrada masiva de contratas en los hospitales para ejercer funciones llamadas “no sanitarias”, como mantenimiento, cocina, e incluso tareas administrativas o las realizadas por los celadores.
Al calor de esta Ley desde el gobierno regional del PP se dejaron de cubrir las plazas que dejaba vacantes este personal y en su lugar fueron metiendo contratas, algunas sin ni siquiera hacer concurso público.
 La derogación de esta normativa se consiguió tras la lucha autoorganizada que llevó la “Plataforma Centros Sanitarios 100% públicos”, que entregó 26.000 firmas, contó con el apoyo sindical del MATS y, sobre todo, con el apoyo político de Podemos (hizo la enmienda), del PSOE (la votó) y, parcialmente, de Ciudadanos que se abstuvo.
 Si bien la derogación de esta Ley ha servido para que el Personal No Sanitario ya no sea un personal marginado legalmente, en general el gobierno de Cristina Cifuentes trata de hacer que esto se quede en papel mojado: no convoca OPES, ni traslados voluntarios para estas categorías laborales; y, sobre todo, sigue manteniendo las contratas y metiendo otras nuevas.
 En el Hospital Doce de Octubre, recientemente ha salido a concurso publico la Central Térmica, a este concurso va unido parte del taller de fontaneros, también se vuelve a sacar a concurso publico el 30% del taller eléctrico y se dejan sin cubrir y por tanto se siguen dando a empresas privadas los trabajos de tapicería, a pesar de haber 2 tapiceros en plantilla orgánica y de la mala calidad de los trabajos que estas empresas entregan.  Igualmente el reparto de gases sigue en manos de Air Liquide, pero en parte recae en los mecánicos…etc.
Tras varias reuniones mantenidas con la dirección del hospital para plantear que se revierta esta situación, dado que ya se podría contratar en estas categorías, esta admitió la conveniencia de hacerlo, concretamente en el taller eléctrico y con los dos tapiceros. Pero posteriormente nos respondieron que desde la Consejería de Hacienda no se autorizan estas contrataciones.
No contentos con esto, en el caso del taller eléctrico (parcialmente privatizado con la empresa CLECE) este verano a causa de problemas organizativos en esta empresa privada, han llegado a cambiar las condiciones laborales a los electricistas del hospital durante los meses de julio y agosto. Con ello la Presidenta Cifuentes demuestra que sus declaraciones de cambio en relación a los anteriores gobiernos del PP no pasan de ser palabras vacías .

Basta ya de Privatizaciones, fuera las empresas de la Sanidad.