El Convenio Colectivo del Personal Laboral de la Comunidad de Madrid fue considerado, en algunos momentos, como una referencia en la negociación colectiva, ya que en él se reflejaban derechos alcanzados muy avanzados en relación a algunas cuestiones, tales como la jubilación parcial, acciones sociales, transporte, jornadas, vacaciones, etc.
Hace mucho tiempo ya que la Administración decidió cambiar el rumbo a esta situación. Para ello contaron con la complicidad de las organizaciones sindicales (vamos a llamarlas sindicatos gubernamentales o institucionales) que, para mantener su estructura de subvenciones, liberados, venta de servicios jurídicos , formación, etc,, no dudaron en dar forma a los planes marcados por el gobierno autonómico.
Este fue el inicio de un calculado proceso de disgregación del personal laboral, presente en todas las Consejerías. El aislamiento progresivo del personal laboral, y el empeoramiento de las condiciones laborales facilitan, evidentemente, los procesos de estatutarización y funcionarización.
En estos momentos, tras casi 15 años de abandono, recortes y pérdidas continuas de derechos, se ha firmado el nuevo Convenio Colectivo. Casi de forma clandestina, sin consulta, ni información sobre las propuestas de negociación. CC.OO, UGT, y CSIT sindicatos firmantes, autocomplacientes y fieles a la administración, se afanan en calmar el malestar provocado en miles de trabajadores, proclamando en los medios el éxito conseguido mediante unas presuntas mejoras en las condiciones laborales que, en su mayor parte y como casi siempre, son humo (estabilización del empleo, carrera profesional, etc).
Algunos ejemplos:

  • Las organizaciones sindicales firmantes del convenio lamentan no haber podido conseguir el establecimiento de las 35 horas, pero tampoco han negociado el aumento de plantillas, imprescindible en el restablecimiento de esta jornada histórica en la Administración.
  • Hablan de estabilización en el empleo cuando son ellos, la Administración y los sindicatos cómplices en el “fraude de Ley”, los que están abandonando a su suerte al personal laboral temporal e interino sin contemplar el  concurso de méritos
  • Las ayudas sociales por nacimiento de hijos, por estudios, etc., y las prestaciones asistenciales por gafas o arreglos dentales desaparecen por completo
  • La carrera profesional (carrera vertical, horizontal, etc) se anuncia como futuribles y pendientes de desarrollo, convirtiéndose en un elemento de desigualdad más entre la plantilla, con la única pretensión de reforzar la dependencia de los trabajadores.
  • El Concurso de traslados  que ahora se anuncia, no supone ninguna mejora: el Convenio anterior contemplaba su convocatoria anual y, en estos  14 años, solo se ha producido una convocatoria, sin seguimiento ni denuncia alguna por esta situación
  • ¿Alguien puede pensar que la subida salarial pactada del 1,75% puede compensar las pérdidas acumuladas durante estos años?
  • Respecto a la reclasificación de categorías, no se entiende el criterio discrecional  por el que algunas categorías suben de nivel salarial y otras no, estableciendo así otro elemento de desigualdad.

La negociación colectiva se convierte en un espectáculo de títeres, en donde la Administración mueve los hilos que manejan a las marionetas (sindicatos) ante nosotros, los espectadores de un teatro.
Solo con la denuncia, la lucha y la organización de las trabajadoras y trabajadores podremos conseguir un convenio digno. De momento, este conv
enio firmado a hurtadillas, es un paso atrás en las condiciones de trabajo y derechos de este de personal. Para el futuro tendremos que plantearnos quién queremos que negocie por nosotras y nosotros y cómo podemos (la plantilla laboral) participar en la toma de decisiones ya que los sindicatos gubernamentales (CC.OO. C.S.I.T. U.G.T. C.S.I.F.) han dejado de defender nuestros derechos para defender su estatus.

Mats

Movimiento Asambleario de Trabajadoras y Trabajadores de Sanidad