Era un cartel, colgado a principios de la semana pasada, en uno de los espacios del servicio de Nefrología del Hospital Clínico, con el membrete del centro, el indicativo del Sacyl y un sello oficial.
Y decía que, desde el jueves 13 de febrero, «todos los pacientes crónicos que acuden a sesiones de hemodiálisis en el hospital deberán traer de sus casas las almohadas que cada uno estime oportuno». En el mismo cartel se leía que «solo se proporcionarán almohadas a aquellos pacientes que en el momento de sus sesiones de hemodiálisis estén ingresados en nuestro hospital».
El marido de Marina, un paciente del Clínico, llevó una copia del papel a su casa el pasado miércoles, su esposa la colgó en Internet el sábado y su crítica se esparció a base de retuiteos por las redes sociales, con críticas por los pretendidos recortes de por medio.
Los responsables del hospital y la consejería de Sanidad salieron este domingo al paso para aclarar que se trata de una «situación ajena a la dirección del centro», explicar que no tenían constancia de que se hubiera colocado el cartel –parece que colgado por un trabajador a título personal– y recordar que el servicio «funciona igual que antes», por lo que se ofrecen almohadas a los pacientes que lo soliciten o se permite que el que quiera, por voluntad propia, las lleve desde casa para estar más cómodo durante las cerca de cuatro horas que duran las sesiones de diálisis. Los carteles ya han sido retirados, explicaron fuentes hospitalarias.
El presidente de Alcer (Asociación para la lucha contra Enfermedades del Riñón), Alfonso San José, ha solicitado para este lunes una reunión con los responsables del servicio de Nefrología para conocer de primera mano la situación, que ha generado inquietud entre los enfermos y los 180 socios que componen el colectivo. «Cuando me lo han comentado sí que me resultaba extraña una decisión así, sobre todo porque intentan limitar al máximo que metamos nuestras pertenencias por cuestiones de higiene», explica San José, quien añade que prefiere aclarar lo sucedido, «porque en esta época de recortes, y estando la situación como está, ya nos podemos creer cualquier cosa».
Fuente: Norte de Castilla y Tribuna Valladolid