En un comunicado que han hecho público despues de que el diario El Mundo anunciase la dimisión del jefe de servicio por falta de camas, los facultativos de la Unidad de Cuidados intensivos pediátricos del Gregorio Marañón aseguran que la gerente del centro se negó, en reiteradas ocasiones, a poner en marcha sus propuestas. También la acusan de incumplir los comprisos de aumentar el número de camas en la Unidad


La Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Gregorio Marañón sólo cuenta con once camas para niños de entre un mes y 16 años. Atienden a pacientes crónicos, a los que vienen de urgencias y a los recientemente operados de patologías graves. Fuentes del servicio nos confirman que llevan años presentando planes alternativos para poner en marcha una Unidad de Cuidados Intermedios. No hablamos de simples propuestas, si no de planes que incluyen sus propios estudios económicos (algunos a coste cero) y de viabilidad, además de estar pactados con los diferentes servicios implicados del hospital.

Han enviado por registro varios escritos tanto a la Consejería de Sanidad como a María Codesido, la Gerente del Hospital. Ésta última llegó a comprometerse con ellos públicamente a aumentar el número de camas médico-quirúrgicas para el cuidado de niños con patologías complejas a cargo del Servicio de Cuidados Intensivos Pediátricos. No lo hizo. Se limitó a aumentar las camas de post-operatorio de corta estancia para cirugías leves.

Este fue el motivo de la dimisión del Jefe de Servicio. Una dimisión irrevocable, según el comunicado. Un texto en el que denuncian haber sufrido repetidas injerencias por parte de la Dirección del Hospital sobre las indicaciones concretas de ingreso de los pacientes en el Servicio de Cuidados Intensivos, especialmente respeto a la cama reservada para las emergencias, ya que éstas dependen de criterios clínicos que son responsabilidad de los médicos del servicio.

El Consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, pese a tener conocimiento de la situación que se vive en el centro, ha dicho que va a pedir al Jefe de Servicio que reconsidere su postura: «Creo que tenemos que escuchar a todas las partes. El consejero de Sanidad y su equipo no tomará ninguna decisión a espaldas de los profesionales», «Entre blanco y negro hay muchos grises y siempre escucharé a todos los profesionales».

Sánchez martos tiene previsto reunirse mañana con la gerencia del Gregorio Marañón y algunos profesionales como cirujanos, intensivistas y anestesistas, con la intención de que le expliquen la situación y puedan «tomar decisiones».

Cadena Ser