Aprovechamos esta noticia de El Boletín para confirmar que en la reunión que  Juan José Equiza mantuvo con los representantes sindicales del hospital Ramón y Cajal, informó que era un externalizador (esas fueron sus palabras) y comentó que pretendía externalizar servicios de almacenes y archivos de historias clínicas para evitar “cementerios de elefantes”, y porque confía mas en la gestión privada de estos servicios. Así lo ha hecho en los hospitales por los que ha pasado como gerente, como el Hospital Príncipe de Asturias en Alcalá de Henares y el hospital Clínico San Carlos. 

Enésima polémica en la Sanidad madrileña. Juan José Equiza, nuevo gerente del hospital, ya ha anunciado su intención de privatizar el almacén y el archivo de historias clínicas.

Javier Rodríguez parece no haber tomado la decisión más acertada al designar a Juan José Equiza como nuevo director gerente del Hospital Ramón y Cajal. El consejero de Sanidad, cuya intención era acercarse a profesionales y usuarios y acabar con las malas relaciones que hasta ahora había mantenido su antecesor, Javier Fernández-Lasquetty, está cada vez más lejos de su objetivo tras conocerse que ha colocado a un‘externalizador’ al frente de este centro, uno de los más importantes de la región. La polémica está servida.
Y es que el PSM se ha encargado de dar a conocer las intenciones privatizadoras de Equiza, de las que según explican él mismo hizo gala nada más llegar a su nuevo puesto. El portavoz socialista de Sanidad en la Asamblea de Madrid, José Manuel Freire, ha sido el encargado de denunciar las intenciones del gerente del Ramón y Cajal, cuyo objetivo parece ser externalizar el almacén y el archivo de historias clínicas del centro.
Medida que, ha dicho Freire, quiere adoptar “sin ninguna justificación” y “sin conocer cómo están las cosas” en el hospital, ya que Equiza habría hecho este anuncio en su primera reunión con los representantes sindicales del centro, el mismo día en que empezó a trabajar en el Ramón y Cajal.
Por ello el PSM ha pedido que comparezca en el Parlamento regional, donde quieren que explique por qué se ha autoproclamado como un ‘externalizador’. Los socialistas quieren que “explique las razones” de sus intenciones, ya que se temen que los directivos y gestores del Ejecutivo autonómico, “más que trabajar por lo público, trabajan por lo privado”.
Una nueva polémica que no ha beneficiado a la figura de Rodríguez, que desde el principio ha tardado de desligarse de la línea que había seguido Lasquetty, y mucho menos a la Comunidad de Madrid, que está intentando cerrar el asunto de las privatizaciones con diversas medidas. La última, suprimir el organismo creado para controlar los seis hospitales que se iban a privatizar, la Dirección General de Seguimiento y Control de los Centros Sanitarios de Gestión Indirecta, una decisión que se anunció ayer mismo.
No obstante, los ‘esfuerzos’ del Gobierno de Ignacio González parecen no servir de mucho ante las erradas decisiones del consejero de Sanidad, que esta misma semana también ha estado en el ojo del huracán tras conocerse que Antonio Burgueño, exdirector general de Hospitales e ideólogo de las privatizaciones, iba a reincorporarse a la Consejería de Sanidad como asesor.
La polémica que suscitó el nombramiento de Burgueño, defendido a capa y espada por el propio Rodríguez, fue tal que el que ocupaba uno de los cargos de confianza de Lasquetty decidió renunciar al puesto apenas unas horas después de que saltase la noticia, y a pesar del apoyo que había recibido por parte del consejero. Un nombramiento que, según ha criticado el PSM, volvió a poner de manifiesto el “talante privatizador” del Gobierno regional a pesar de que Ignacio González ha tratado de zafarse de ese calificativo.
Fuente: El Boletín