SEGÚN CÁLCULOS DE ARMANDO RESINO, DIRECTOR GENERAL DE RECURSOS HUMANOS

Armando Resino, director general de RRHH del SERMAS
Es muy posible que los primeros nuevos médicos fijos del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) puedan convertirse en estatutarios en este mismo otoño. Septiembre u Octubre es la fecha que da el director general de Recursos Humanos del SERMAS, Armando Resino, que negocia con los sindicatos que componen la Mesa Sectorial a velocidad de crucero y en un ambiente que poco tienen que ver al de hace unos pocos meses.
Una vez acordadoS los turnos deslizantes para la atención primaria, se ha entrado de lleno en la estatutarización (¡menudo palabro!) para continuar con la conversión de eventuales en interinos. Se comienza a dar cumplimiento- y en el orden en que los mencionó- a lo anunciado por el presidente de la Comunidad madrileña, Ignacio González, el pasado 26 de abril, quién evaluó que el paso de eventuales a interinos en unos 5.000 profesionales.

Un cambio voluntario

¿Y qué significa esta opción?. Para Armando Resino, significa de hecho que los médicos que lo deseen “pueden abandonar la relación jurídica que tienen con la Administración, que sería la de personal laboral o funcionario, y entrar en el colectivo mayoritario que es el estatutario”. A eso se refiere esa palabra impronunciable e interminable con la que al parecer el propio Resino ha bautizado la operación y que es el único capaz de pronunciarla de un tirón sin trabucarse.
Al metódico director del RRHH del SERMAS le gusta ir al origen de las cosas y menciona un decreto de 2007 (publicado el 7 de febrero) “por el que se llegó a un acuerdo con todas las organizaciones sindicales y que establecía que las órdenes de integración han de ser negociadas dentro de la Mesa Sectorial”; Mesa compuesta por las organizaciones sindicales (SATSE, AMYTS, CSIT-UP, CC.OO, UGT, y USAE) y en la que asegura que existe un consenso generalizado, “ya que los tiempos de desencuentros hemos sido capaces de superarlos”. Así que Resino espera ya en la próxima semana (la primera reunión sobre la estatutarización se celebró el 29 de mayo), a lo más tardar la siguiente, llegar a un acuerdo en virtud del cual “se mejorará la movilidad, contribuirá a una mayor homogeneización y se agilizará la gestión”.

El laberinto administrativo

Y ¿cómo se hace?. Resino explica con su minuciosidad habitual que se trata de un proceso abierto que ha de cumplir la siguiente tramitación: “el primer punto es alcanzar un acuerdo con las organizaciones sindicales, empezando por el personal médico, seguido por el personal de enfermería, para continuar con las siguientes categorías profesionales”. Y continúa apuntando la importancia de disponer de una “orden tipo”,-¡que cómo no!- ha de seguir su propio trámite administrativo (ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas); “lo que significa que tiene que contar con un informe favorable de la Consejería de Hacienda, así como de cada una de las consejerías”.
A partir de aquí la orden se eleva al Consejo de Gobierno, tras cuyo informe favorable  sería firmada por el consejero de Sanidad, para que acabe publicándose en el Boletín Oficial de la Comunidad… Y tras el “itinerar” de los legajos por los recovecos administrativos los profesionales que cumplan con los requisitos -y afortunadamente ajenos al papeleo oficial- podrán cumplir con su deseo de estatutarizarse. Para Armando Resino lo importante es la orden inicial ya que una vez aprobado el primer escalón aprecia que el proceso circulará a velocidad normal.
¿Y cuál es esa velocidad normal?, se preguntarán. Porque según iba explicando parecía que lo de ser estatutario lo fían para muy largo. A lo que el director general responde confiado que, si todo va bien, los primeros estaturizados podrán gozar de su nuevo estado en Septiembre u Octubre. Aunque para conseguirlo habría que efectuar toda la tramitación en junio. Muy a tener en cuenta también que las vacaciones no despisten al personal que pretenda acceder a estas ventajas.
El corsé administrativo del actual Acuerdo Marco empieza a apretar especialmente en momentos de grandes cambios como los actuales. Así que la pregunta a Resino es por qué no se aligera o se somete a una liposucción la grasa almacenada en el marco jurídico;  a lo que responde que la cuestión es cosa del Gobierno de la Nación. Como gestor desde hace años reconoce “las dificultades a la hora de emprender cambios dentro de un marco jurídico tan rígido” . Y apunta expresamente a casos como la incentivación de los profesionales, la selección de los mismos o el ingreso en la Administración; “cuestiones que deberían fluir más ágilmente”
Sugiere que el personal estatutario del SNS no debería regir por el mismo marco que otro funcionario de la Administración del Estado. Arguye a que no es lo mismo gestionar la sanidad que la educación. Así que sugiere la necesidad de innovar para ser más eficientes aunque matiza que en los asuntos que tiene competencia la Comunidad de Madrid han ido adelgazando las normas para imprimir agilidad.

La necesidad de agilizar las normas

Interesados en conocer si de algún modo han planteado al Gobierno la necesidad de aligerar la legislación, Armando Resino revela que “los directores de Recursos Humanos tenemos un foro del SNS que se reúne con cierta periodicidad y  en el que hablamos de estos problemas, buscando soluciones para en su momento poderlas elevar a los órganos competentes; lo que tratamos es de consensuar soluciones conjuntas”. Aunque reconoce que los propios servicios de salud tienen sus propias peculiaridades. Exponía el caso de Andalucía que nada tiene que ver con Madrid o con la configuración de Galicia, Cataluña, Baleares o Canarias
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