En el último número de la Revista que se publica trimestralmente a nivel interno, del  Hospital Clínico San Carlos “ Clínico Expresión”, nuestro Gerente alude a una frase de Miguel de Cervantes: “Al bien hacer jamás le falta premio”, queriéndolo utilizar como símil de que los trabajadores/as de este Hospital, al final, si trabajan con abnegación, disciplina, compromiso, actitud etc, ven recompensados sus esfuerzos. Normalmente el “premio” consiste en la entrega de un reloj, a los trabajadores que han cumplido 25 años de servicio.

rinconeteEstamos de acuerdo con el Señor Gerente en que si no fuera por el esfuerzo diario de sus profesionales, este Hospital hace tiempo que hubiese dejado de dar la calidad asistencial que se merecen todos los usuarios de la Sanidad Pública. Pero señor Gerente, el camino que usted ha elegido para” compensar” ese buen hacer de los profesionales del que tanto se enorgullece, se parece más a otra obra del mismo autor “ Rinconete y Cortadillo” y a una de sus frases “ Los capataces te miran los dientes y valoran tu capacidad de aguante y resistencia….”.

La realidad del día a día de los profesionales en este centro, dista mucho del Hospital idílico que usted se imagina o que nos quiere hacer  imaginar a los que en él trabajamos, tal vez porque obsesionado por este autor,  quiera llevarnos al borde de la locura, como a Don Quijote, y quiere que veamos gigantes en vez de molinos.

Condiciones laborales de los trabajadores/as totalmente “ indecentes”, vulnerando en la mayoría de los casos los derechos y la salud de los mismos ( personal sanitario y facultativo doblando turnos para cubrir bajas y ausencias de sus compañeros, pinches de cocina que no descansan ningún fin de semana en todo el año, falta de celadores en muchos de los servicios, sistemática y permanentemente, cambios de turno obligatorios, cambio de puestos en enfermería a servicios donde desconocen el funcionamiento, denegación de días libres, por falta de cobertura, guardias interminables del personal facultativo, activación de las peonadas ( horas extras) durante el turno de tarde para no contratar más personal con la excusa de reducir las listas de espera, que no paran de aumentar etc.), situaciones extremas de estrés de los trabajadores por cargas excesivas de trabajo, imposibilidad de conciliar la vida laboral y familiar, faltas de descansos necesarios  por falta de contratación con una media de deuda en los trabajadores entre 15 y 20 días etc.

En esta “ cofradía” al igual que la del señor Modipodio,  se han instalado desde hace tiempo los método del “ pillaje”, donde los capataces “ Maniferros y Chizquinazques”,  campan  a sus anchas sin ningún control,  para poder recoger el “botín” de su buen hacer en la explotación laboral. Y aquí si tiene sentido su frase, SR. Gerente, no hay más que ver el reparto de productividad variable del año 2015: 32.471,46 € el Director Gerente, 31.715,11 € el Subdirector Gerente, 25.253, 17 el Director Médico, 25.669,44 el Director de Gestión, 21.853,22 el Director de Enfermería, entre 2.000 y 3.000 €, los Jefes de Servicio y Sección, tanto sanitarios como no Sanitarios ( la mayoría de ellos nombrados de forma discrecional) y reparto de las “ migajas” para el resto: Grupo A2, 727 €, Grupo C1 272,97, Grupo C2 244,49 y Grupo E, 231,10. Y para contener el gasto, mientras al personal Directivo se le subió por LEY un 1% este concepto, al resto de los “mortales” se les aplica una evaluación por cumplimiento de objetivos, que en la mayoría de los casos, supone una disminución de dichas cuantías.  No es de extrañar por tanto, que ante la avaricia de tal botín, se antepongan los intereses económicos, a la seguridad y salud de los trabajadores y los propios pacientes. 

Señor Gerente, es evidente que hasta ahora sus capataces han enseñado muy bien los dientes y han medido muy bien la capacidad de aguante y resistencia de los trabajadores, pero ¡ ojo! ,  no conviene rebosar demasiado  la “ cofradía” del Señor de Modipodio,  de “Rinconetes” y “Cortadillos”, pues puede que en este caso, los explotados rompan las cadenas y más de un capataz de ese buen hacer que usted tanto repite, se quede sin “ posada y sin botín”.

Sección sindical del MATS del Hospital Clínico