Tras la publicidad dada a las obras del Ala norte del Hospital (por parte de la Consejería y la Gerencia del Hospital), que iban a provocar mejoras considerables en la modernización de las instalaciones y en la calidad asistencial, una vez inauguradas estas y reiniciada la actividad en dichas zonas se empezaron a detectar desde el principio, graves deficiencias, como el mal aislamiento térmico y acústico de las ventanas y habitaciones, ya que las paredes (de pladur), no llegaban al techo.
Esto supone que los días que hace viento, se cuela en las estancias del hospital el frío del exterior y se producen corrientes de aire que se extienden hasta el techo de las habitaciones.
Un ejemplo de esto, lo tenemos en lo ocurrido el 18 de Enero de 2017, donde los pacientes vivieron dentro del hospital, una auténtica ola de frío. A pesar de que la calefacción funcionaba y estaba al máximo, el mal aislamiento de las habitaciones, hacía que el frío de la calle se colase por todos lados, incluidos enchufes y cualquier agujero de la pared. La Gerencia solventó el problema con unas declaraciones a los medios que causaron bochorno entre los pacientes y perplejidad entre la opinión pública.» El problema se ha solucionado repartiendo 500 mantas entre los pacientes».
A pesar de las medidas (reparto de mantas) durante varios días más, muchos trabajadores estuvieron trabajando con abrigo y bufanda y los pacientes ingresados en el área Prequirúrgica se metían en la cama con el abrigo y no se lo quitaban hasta entrar en el Quirófano.
Por esas mismas fechas, todas las mamparas de ducha de las habitaciones del Ala norte, fueron retiradas y desechadas a un contenedor, al detectarse que su instalación provocaba dificultades de acceso a la ducha de los pacientes sin autonomía. Estos pacientes se agarraban a la mampara para mantener el equilibrio y la mampara automáticamente se desprendía.
Lo mismo ha sucedido durante estos últimos años con las nuevas obras de las Urgencias. Inundaciones, caídas del sistema informático, etc.
Por otro lado, la falta de mantenimiento preventivo (que se ha agudizado desde el 2013 con una reducción de más de 1/3 de la plantilla de servicios técnicos) y una escasez mayor de materiales, ha hecho que estas tareas hayan pasado en su mayoría a empresas privadas, que utilizan la adjudicación de la actividad para beneficio propio.
Por ejemplo: La empresa Pall, dedicada a la actividad de equipos industriales aplicados al sector del agua, suministra al Hospital desde hace años, filtros para depurar el agua en todo el Centro, debido a que el sistema de tuberías está mezclado y el agua sale sucia. Estos filtros se suelen cambiar cada 4 o 5 días a una media de unos 20 diarios y el coste por filtro es de 50 euros aproximadamente.
El resto del Hospital, no está exento en ningún momento de sufrir cualquier tipo de problemas en sus instalaciones debido a la obsolescencia de estas y al deficiente mantenimiento preventivo, culpa principalmente de una mala gestión de los responsables del Centro. Así, en los últimos años hemos sufrido en nuestro Centro, inundaciones en varias plantas y servicios, desprendimientos de techos (como el grave incidente de la U.C.I. ocurrido en marzo de 2018), etc.
Los problemas no se producen sólo en las zonas donde hay pacientes. El Servicio de Costurero del Hospital (instalado en una zona de la antigua lavandería), se encharca de vez en cuando de aguas fecales debido a los atascos que se producen en una arqueta en mal estado, mientras las trabajadoras desempeñan su trabajo. Y en una de las salas de producción de frío, los 2 turbos que refrigeran el agua para producir el aire frío no pueden ponerse a la potencia necesaria para conseguir la temperatura adecuada en todas las instalaciones del Hospital.
Algunos sitios dejan bastante en evidencia la mala Gestión de la Gerencia y las actuaciones de los responsables de algunos servicios como el de Medicina Preventiva, que debería prestar más vigilancia a este tipo de problemas. Ubicaciones del Hospital sin ninguna actividad (antiguas habitaciones del hospital) donde se acumulan camas vacías, con ropa sucia, restos de colillas y heces de palomas entre otras cosas.

A pesar de todos estos problemas, que podrían solucionarse con una mejor planificación y previsión de actuaciones encaminadas al mantenimiento preventivo y fiscalización, seguimiento y control de las obras realizadas, la Dirección continua con su política de inversiones, publicitando los proyectos de forma interesada y ocultando sus deficiencias. Recientemente se ha aprobado un nuevo Plan de infraestructuras con un Presupuesto de 52 millones de euros que incluye la reforma de unidades como la Unidad de Recuperación Postanestésica, que ha empezado con muchas dificultades ya que hay problemas con determinadas estructuras y esto está causando un retraso en su ejecución. Mientras, el servicio se ha desplazado sin fecha definida, a uno de los espacios de las nuevas Urgencias.

 
Sección Sindical MATS del Hospital Clínico