Hoy ha tenido lugar el juicio a Jorge Aranda. Por parar un desahucio. Fuera, en la calle, varios centenares de personas se han concentrado para mostrarle su apoyo: anticapitalistas, personas de etnia gitana, compañeros del SERMAS, emigrantes, desahuciados,  militantes de Podemos, miembros de asociaciones de vecinos, gentes de Iquierda Unida, grupos musicales como Vetusta Morla… Personas que hubiera sido muy difícil encontrar juntas en cualquier otro evento, se han unido esta mañana para mostrar su solidaridad con Jorge y denunciar el montaje que supone este juicio.


Las redes, esta mañana, hervían: militantes de Podemos, del MATS, antidesahucios… en una palabra, luchadoras por la libertad y por los derechos de las personas mostraban así, también, su cariño y su apoyo a Jorge, que ha conseguido que su proceso sea muy incómodo porque está poniendo en tela de juicio el derecho a luchar, el derecho a querer una vida mejor, el derecho a una sanidad pública y universal, el derecho, en definitiva, a la dignidad de las personas.
El juicio acaba de empezar y para nosotras solo tiene una resolución posible: la libre absolución. Las que conocemos a Jorge sabemos que es una persona pacífica, muy pacífica, dialogante. Luchadora, sí. ¿Violento? Jamás.
Con Jorge, como digo, están juzgado el derecho a luchar por una vida más justa. Me están juzgando a mí y a ti, que estás leyendo esto. A nuestras amigas y amigos que paran desahucios, que luchan activamente por una sanidad universal, que piensan que en este mundo deberíamos ser iguales.  Quieren criminalizar su activismo y con él a todas nosotras.
El juicio de Jorge es un juicio a la sociedad civil.

Jorge, desde aquí, nuestro apoyo y nuestro cariño. Tu lucha es nuestra.

Elena Valera