La Sra. Ayuso fiel a la política privatizadora del PP madrileño acaba de firmar un contrato con la Cruz Roja por 804.098 euros para el “apoyo a la vacunación frente al COVID-19”. Un apoyo, que al parecer según las noticias de estos días, llevaba ya desde el 18 de diciembre pactado, fecha en la cual Cruz Roja estaba misteriosamente contratando enfermeras.

Llevaba semanas exigiendo más vacunas, más compromiso del gobierno central, y hoy – cuando ya conocemos que Madrid es una de la CCAA que menos vacunas ha puesto, después de nueve días de haber recibido 48.750 dosis solo se han administrado 3.090, solo un 6%, anuncia la privatización de parte del dispositivo para vacunar.

Somos la comunidad que más fondos ha recibido del Estado del Fondo COVID-19, de los 3.347 Millones de euros ha empleado en sanidad 1.353. Y con este presupuesto a fondo perdido no ha sido capaz de mejorar lo más mínimo el Servicio Madrileño de Salud para que no vuelva a colapsar, como sucedió al principio de la pandemia.

El objetivo de la Sra. Ayuso no ha sido reforzar la Atención Primaria, o la Salud Pública, o el contrato de los necesarios rastreadores para evitar la extensión de los contagios. Tampoco ha sido poner a funcionar las camas cerradas existentes en los hospitales públicos. Ni contratar a más personal, de hecho ha despedido a numerosos profesionales eventuales que habían luchado en los primeros meses de la pandemia.

El verdadero objetivo de la Sra. Ayuso ha sido no perder la ocasión de volver a transferir dinero público al sector privado para la construcción de un hospital, en este caso de un centro innecesario, que además ha costado casi el triple de lo que aseguró en un principio, y que tan siquiera reúne las características de un verdadero hospital de segundo o tercer nivel.

La Sra. Ayuso ha optado por no contar con los Centros de Salud de Atención Primaria, verdadera red capaz de responder, con la debida dotación de personal, a un reto como el de vacunar a gran parte de la población madrileña. Por otra parte, tampoco ha mostrado interés en usar la red de los Centros Municipales de Salud Comunitaria, y ha preferido privatizar. Esto supone un desprecio a todo este personal, incluido el personal altamente capacitado para esta tarea como es la enfermería.

Desde el MATS denunciamos que la incompetencia del gobierno de la Sra. Ayuso se traduce en un injustificado retraso de la vacunación del COVID-19, que empeorá la salud de la ciudadanía. Pues con la vacuna se trata de frenar la extensión de los contagios, y por tanto disminuir el número de casos, y con ello evitar ingresos y fallecimientos.

Por todo ello hacemos un llamamiento a todas las organizaciones, sindicatos, colectivos, plataformas o asociaciones para una movilización unitaria que frene la enésima agresión a la sanidad pública madrileña.