Hace unos días nos sorprendía una noticia (bueno, lo de sorprender es un decir) en la que salía un chat de unos ex altos mandos del ejército  en el cual se gestó una de las cartas enviadas al rey estas últimas semanas, en la que se ponían a su disposición ante el «deterioro» del país a manos del Gobierno, entre agasajos mutuos de los impulsores de la iniciativa se mezclaba el lamento porque en esta España «blandita» que «traga con lo que le echen» no volverá a repetirse «lo que ocurrió en 1936″ y destacaba una frase : “la única solución a la situación política es fusilar a 26 millones de hijos de puta». Ex mandos que en sus tiempos mozos de honor y valentía mandaban a los soldaditos por delante y se quedan bien guarecidos. La estirpe de militares que trapicheaba en Marruecos con la comida y la ropa de la tropa. Los que vivían a cuerpo de rey con el dinero de los suministros. Los que siempre se escondían cuando las cosas venían mal dadas. Héroes de carajillo mañanero, de voz ronca deshidratada por los litros de DYC, nudillos deshilachados de golpear la barra del bar pidiendo otra ronda mientras a gritos solucionan ésta “floja” España infestada de rojos, entrenadores de cualquier deporte, imitadores cañís de Jhon Wayne y por supuesto doctorados epidemiólogos por la universidad de Aravaca .

Patrioteros enardecidos quizá por los efluvios del alcohol , quizá por su estulticia al creer en los bulos que suelen soltar “opinadores” de la derecha mediática o quizá por el apoyo miserable de políticos como Contreras Peláez (Vox) que el pasado dos de Diciembre decía : “Los que creemos en la libertad sabemos que en un país libre no puede haber igualdad socioeconómica porque las personas somos distintas, tenemos talentos y niveles de esfuerzos distintos… Esa disparidad de rentas es legítima”, es inaceptable la prostitución de la palabra “Libertad” tanto en los ex militares como en políticos de el nivel de Contreras que  en su declaración de bienes del Congreso reza que tiene 17 viviendas y 9 garajes en una sociedad a medias con su hermana, supongo que todo fruto de su esfuerzo y talento intelectual y no de una suculenta herencia de papá.

Estos engendros de una “ Transición” de Aliexpress me recordaron una de las mejores series que he visto a lo largo de éste infame 2020 , “La Conjura contra América” última serie de David Simon director de la magnífica “The Wire “ (serie que merece otro artículo) basada en la novela de mismo nombre de Philip Roth .

Mientras Alemania invade Europa y desarrolla su genocidio, en Estados Unidos aparece una alternativa a Franklin D. Roosevelt, un tipo llamado Lindbergh, que se considera un héroe de guerra y tiene una retórica fascista. Y, claro, una vez ves que entona un discurso de “América primero”, (¿les suena? Aquí en la península tuvimos el manifiesto que lanzó Vox en Junio de 2018 “España , lo primero”,  no es que beban de las ocurrencias de Steve Bannon , ideólogo de Trump, es que directamente  hacen un copia y pega) sabes que no sólo trata de los años cuarenta…

En 1940, Charles Lindbergh es elegido Presidente de los EE.UU. Poco después negocia un acuerdo cordial con Adolf Hitler, embarcando al nuevo gobierno en una escalada progresiva de antisemitismo. A lo largo de la miniserie veremos las aventuras y desventuras de la familia Levin-Finkel, de clase media judía en Nueva Jersey durante el mandato del filonazi Lindbergh.

La serie es una advertencia en muchos niveles, especialmente con el populismo de derechas que se abre camino tras el “quiebre” de la economía neoliberal, tocada con la crisis global sanitaria que asola nuestros tiempos.  

 
Alfonso Celemín