• Tras la manifestación en defensa del veterano centro social madrileño en la calle Pez, los activistas entraron en otro inmueble situado en la zona de Alonso Martínez que ya ha sido desalojado
  • El edificio público fue sede de un centro de especialidades médicas del Ayuntamiento de Madrid pero desde hace ocho años está abandonado, según los activistas
Los activistas intentan negociar con agentes de la Policía Nacional/ Foto: Adolfo Luján - DISO

Los activistas intentan negociar con agentes de la Policía Nacional/ Foto: Adolfo Luján – DISO

Un grupo de personas que se manifestaba en defensa del centro social Patio Maravillas de Madrid ocupó durante cerca de dos horas un edificio público utilizado por última vez hace ocho años por el Ayuntamiento de Madrid, la entidad que precisamente emplaza a este colectivo a abandonar su actual sede ocupada en la calle Pez número 21. A pesar de que han intentado negociar su permanencia en el inmueble abandonado, la Policía ha acabado desalojándolo sin incidentes destacados.

Alrededor de las 20 horas, la maniestación en defensa del veterano centro social madrileño culminó con la ocupación de un edificio de titularidad pública situado en la zona de Alonso Martínez. Una hora después, cerca de 40 miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) se presentaron en la puerta de este con la orden de desalojarlo. Desde entonces, los activistas han tratado de negociar su permanencia en el inmueble abandonado, pero no ha sido posible. Poco después de las 22 horas, las instalaciones volvieron a quedarse vacías, como lo han estado durante los últimos ocho años.

Según han informado desde el Patio Maravillas a través de Twitter, Alberto Garzón y Tania Sánchez, de Izquierda Unida; e Inés Sabanés, de Equo, también han mantenido conversaciones con la Delegación del Gobierno en Madrid con este fin. Sin embargo, finalmente los activistas han tenido que abandonar el edificio sin que se haya producido ningún incidente, aseguran algunos de los manifestantes consultados. Los agentes sí aceptaron no identificar a las personas que se encontraban en el interior de las instalaciones a cambio de que estos se retirasen de forma voluntaria. Las mismas fuentes apuntan que algunas de las personas concentradas en el exterior fueron empujadas por los policías con el objetivo depespejar la calle.

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