El pasado 5 de Septiembre de 2018 se declaró desierta la licitación del ”Servicio integral de restauración construcción equipamiento y mantenimiento del edificio de hostelería del Hospital Universitario La Paz”.

De haberse llevado a cabo este concurso hubiera supuesto la privatización del servicio de cocinas del Hospital Universitario La Paz, puesto que suponía la construcción y explotación por parte de una empresa privada durante 20 años de este servicio.
Desde 2014 es el segundo intento de privatización que sufren las cocinas de este hospital.
Aunque en un primer momento los trabajador@s no se iban a ver afectados abría la puerta a la posibilidad de que estos fueran despedidos en un futuro y más contando con que el 60 % del personal es temporal.
La consecuencia para los pacientes hubiera sido una pérdida de calidad en las comidas puesto que una empresa gestionaría las compras de todos los víveres y con el mismo dinero que ahora gasta el hospital en comida, debía de hacerse cargo de la construcción del edificio, dar de comer a los pacientes y sacar rentabilidad. Parece evidente de donde iban a salir esos beneficios.
Es importante defender que servicios como las cocinas o el mantenimiento sigan siendo públicos puesto que son fundamentales para la calidad de vida de las personas ingresadas.
La presión ejercida por parte de los trabajadores, la Plataforma en Defensa del Hospital La Paz y de este sindicato unido a la inestabilidad política es lo que muy probablemente ha dado como resultado que las empresas no hayan visto unas posibilidades claras de negocio y no hayan presentado ofertas a dicha licitación.
Todos estamos acostumbrados a escuchar las frases “Ya está todo hecho”, “Ya no hay nada que hacer”, “Esto no hay quien lo pare” etc, la realidad muchas veces nos demuestra que no siempre es así, que la presión y resistencia tanto de los trabajador@s como los colectivos sociales pueden tener resultados positivos como ha sido este caso y por segunda vez.
Estamos convencidos de que si no se hubiera ofrecido resistencia las cocinas de la paz estarían en manos de una empresa privada en estos momentos.
Esta victoria no debe de impedir que todas las personas que trabajamos en sanidad o que hacemos uso de ella sigamos alerta ante este tipo de situaciones que sin duda volverán a repetirse producto de las políticas neoliberales del gobierno del PP y sus gestores. Sin ir más lejos tenemos enfrente el anuncio de la construcción del nuevo hospital que puede acarrear la privatización de muchos servicios.
La defensa de un servicio público como la cocina, no nos impide ver los efectos negativos que tienen años de recortes en la calidad, las estructuras y en las condiciones laborales, pero la lucha por la mejora de estos servicios no debe de ser nunca una excusa para su privatización.
Sección Sindical MATS del Hospital La Paz