LA SANIDAD MUNICIPAL EN PELIGRO
 
Valorar el sistema sanitario de un país, es analizar los valores de la sociedad y sus gobernantes con respecto a la salud; su modelos de financiación y de asignación de recursos sanitarios; la cartera de servicios programada y el grado de protección sanitaria deseado; su legislación; su organización administrativa y el modelo de gestión adoptado para garantizar una prestación de servicios eficaz, efectiva, eficiente y de calidad.
La Conferencia de Alma-Ata favoreció la aparición de un «movimiento en pro de la atención primaria de salud». los sistemas de salud tienen que responder mejor y con mayor rapidez a los desafíos de un mundo en transformación, tener capacidad para proporcionar un nivel de cobertura nacional que satisfaga la demanda y las nuevas necesidades.
Quedaron claros los valores defendidos: justicia social y derecho a una mejor salud para todos, participación y solidaridad. Para impulsar esos valores había que cambiar radicalmente la manera en que los sistemas de atención sanitaria funcionaban.
La atención primaria «… Es la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación.
La atención primaria forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad.»
Dicha definición enmarca una serie de acciones de salud pública, ya sean de diagnóstico, prevención, curación y rehabilitación, que deben realizarse desde un nivel primario y local en beneficio de la comunidad. Además, de ser el nivel básico e integrante de cualquier sistema de salud.
En UE existen dos modelos :
– modelo Beveridge, en los que la financiación de la sanidad pública procede de los presupuestos generales del Estado como Reino Unido, Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Italia, España y Portugal.
– modelo Bismarck, básicamente mutualistas, en que el Estado garantiza las prestaciones sanitarias mediante cuotas obligatorias como Francia, Alemania, Austria, Bélgica, Luxemburgo y Holanda.
Dentro del análisis de los distintos modelos sanitarios de la UE, los países nórdicos están entre los países que destacan por su protección social, y sus Estados del Bienestar están entre los más elevados del mundo.
En cualquiera de los dos modelos tanto Finlandia como suecia, la administración local es partícipe del modelo de sanidad:
Finlandia
A nivel local, son encargados de organizar la salud mediante los Comités de Salud Municipales y mediante los Consejos. Los  municipios existentes tienen la responsabilidad de la promoción y de la prevención de la salud, de la medicina primaria, la rehabilitación y los servicios dentales.
la provisión de los cuidados de salud, los cuidados primarios de medicina general, la medicina preventiva y los servicios de sanidad pública son realizados por equipos multidisciplinares en Centros de Salud de Asistencia Primaria, que son públicos y de responsabilidad local de los municipios.
Suecia
El sistema sanitario es principalmente regional y público, estando organizado en tres niveles: nacional, regional (en 21 condados o provincias) y local (en 290 municipios).
A nivel local, los municipios son los encargados de financiar y proporcionar servicios sociales como guardería, asistencia a pacientes geriátricos e incapacitados y tratamiento psiquiátrico a crónicos, así como las denominadas «casas de enfermería».
De los países mediterráneos no cabe duda que nuestro sistema sanitario ha sido siempre calificado como uno de los mejores junto con Italia:
Italia
Las autoridades locales son responsables de proporcionar los servicios a nivel local.
Las LHU son las encargadas de promover y proteger la salud pública principalmente por medio de la medicina preventiva (especialmente vacunaciones), promoción de la salud y control alimentario. Los hospitales públicos secundarios y comarcales disfrutan de alguna autonomía financiera pero permanecen bajo el control de las LHU (unidades locales).
Existen competencias tan sorprendentes dentro de los distintos modelos como la de:
Reino unido
nos encontramos con el SNS, el National Health Service (NHS), financiado por impuestos generales nacionales que proporciona asistencia sanitaria pública, por medio de proveedores públicos, delegando las responsabilidades de compra a nivel local.
Aún en países dónde el modelo cambia (Bismarck frente a Beveridge) siguen manteniéndose competencias a nivel local:
Holanda
El sistema está supervisado por diferentes Ministerios y recientemente la responsabilidad ha cambiado pasando del gobierno central al sector privado (delegación o descentralización funcional) y ha habido una transferencia de competencias del gobierno central al provincial/local.
Si caminamos hacia la UE, analicemos sus sistemas y extraigamos lo mejor cada uno de ellos.
¿Y qué pasa en España?
Hasta ahora España ha seguido el primer modelo, dónde la financiación procede de los presupuestos Generales del Estado.
En esta última legislatura, el Gobierno del Partido Popular a abanderado una política  basada en “una administración, una competencia” fruto de su neoliberalismo, dónde lo primordial es el dinero dejando de lado las necesidades de los ciudadanos.
Y llegados a este punto, deciden emprender acciones encaminadas a “eliminar las duplicidades” modificando la Ley 2/2003 de Administración Local para que delimite sus competencias, quedando como competencia exclusiva autonómica la prevención y promoción a la salud y las drogodependencias, hasta ahora ejercida en el marco de la Ley, tanto por la administración autonómica como por la local.
España es uno de los países con una esperanza de vida más elevada, los grandes logros de nuestra sociedad se manifiestan con el continuo aumento de ésta, sin embargo, no siempre esta ligada a la calidad de vida, casi el 80 por ciento de las consultas de atención primaria están basadas en procesos crónicos. La mayoría de estas enfermedades son prevenibles, por lo que las muertes , la calidad de vida, los costes económicos  y sociales, se pueden reducir en gran medida.
Los factores de riesgo y los determinantes  deben de ser abordados por el Estado, independientemente de las competencias atribuidas a cada administración, recordemos…. lo importante es el fin, no los medios; no es importante quien ejerza la competencia , sino hacer una buena política en cuanto a la prevención y promoción de la salud, y si se debe compartir entre varias administraciones,  la suma de sus esfuerzos y no la guerra de competencias,  es lo que marcará los resultados.
No nos dejemos atrapar por sus redes, mientras continúen existiendo enfermedades como el cáncer, diabetes, enfermedad cardiovascular, EPOC, adicciones, etc.. cualquier medio para reducir su incidencia en la población es bienvenido, y si son varios, pueden convivir, como hasta ahora se venía haciendo,  porque  todos ellos contribuyen a mejorar la salud de las personas que es lo verdaderamente importante.
Si aún sumando esfuerzos no se llegaba  a abarcar toda la población, ¿cómo pretenden hacerlo desde una sola administración ya bastante mermada con sus recortes?
Si es fundamental la participación ciudadana en la salud,  ¿no es la administración local la mas cercana al ciudadano?
Si hay que distribuir bien el presupuesto del Estado, ¿no es la mejor forma de ahorrar que la gente no enferme?
Si ya hay una red creada de recursos materiales y humanos, ¿es mejor destruir que redistribuir?
Si caminamos hacia  Europa y allí conviven las administraciones,  ¿por qué aquí no?

Lo importante son las personas….

Carmen Mª Garaizabal Alvarez.