Alberto Vigario  25/12/2014
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La última compra del grupo Ruber por parte del fondo CVC Capital Partners ha puesto de manifiesto una vez más el interés de las entidades de capital riesgo en los activos de la sanidad privada en nuestro país.

Las razones parecen claras: es un sector reconocido internacionalmente, gracias a su buen hacer tanto dentro como fuera de nuestras frontera, y actualmente está a buen precio debido a la situación económica del país y los ajustes sanitarios que han hecho contraer los resultados de varias compañías.
El ejemplo más claro de esta apuesta por hospitales y clínicas de nuestro país lo representa CVC, cuyo buque en España es la compañía IDC Salud (antigua Capio). Su estrategia parece ser en este caso a largo plazo. La compra en julio de este año del grupo hospitalario Quirón, para fusionarse y crear un gigante sanitario, mostró la fuerza inversora de este grupo, que sumará hasta 43 hospitales en 13 comunidades autónomas. Se estima que tras la compra de Ruber, este grupo controlará hasta el 30% del mercado hospitalario en Madrid y un 20% del mercado en la ciudad de Barcelona.
El que será el primer grupo hospitalario privado de España ha surgido también de dos firmas de capital riesgo. CVC llegó a un acuerdo con Doughty Hanson (que poseía el 61 por ciento de Quirón) para unir los dos grupos hospitalarios en lo que ha sido la operación más importante del sector en los últimos años, cercana a los 1.500 millones de euros. Fue el paso definitivo de la firma representada en España por Javier de Jaime.
En 1998, CVC ya compró en España la antigua Capio, denominada entonces Ibérica de Diagnóstico Cirugía (IDC), tras lo cual adquirió también en 2002 la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid. En 2005 CVC vendió Capio en España al grupo sueco Capio por 331 millones de euros. Un año después, la firma de inversión Apax se hizo con el grupo Capio en una operación que superó los 1.800 millones. Por último, en 2011, CVC volvió a comprar la división española de Capio por 900 millones de euros.
Ahora, la operación de fusión entre Quirón e IDC Salud la semana pasada trae tras de sí un movimiento más estratégico que la mera unión entre dos compañías de hospitales. Y es que los grupos hospitalarios han dado por fin el paso que las compañías aseguradoras habían llevado a cabo hace años en nuestro país: el de la concentración del sector en apenas tres o cuatro grandes empresas para ser fuertes a la hora de negociar.
Las compañías de seguros de salud que dominan el mercado, Adeslas, Sanitas y Asisa, tienen la sartén por el mango a la hora de negociar sus contratos de servicio con los hospitales. Adeslas concentra el 26% de los seguros de salud; Sanitas el 18 %; y Asisa el 14. Casi el 60% del mercado total, entre tres compañías aseguradoras. Mientras, entre los hospitales, la atomización es la regla. La nueva Quirón, con 43 hospitales, tiene ya músculo para negociar cualquier convenio con las aseguradoras.

Otros fondos

Lloyds Investment, el fondo de inversión del banco británico, ha sido otra de las firmas que han puesto sus ojos en la sanidad privada. En febrero, la constructora Sacyr anunció la venta del 49% de la concesión de la gestión de los servicios no sanitarios de los hospitales de Parla (Infanta Cristina) y Coslada (Hospital del Henares) que tiene en concesión, por 90 millones.
El fondo de capital riesgo ProA Capital adquirió el pasado año el 70% del grupo hospital de Llevant, que ha abierto su primer centro sanitario en Manacor. Este firma también negocia actualmente la venta de la clínica barcelonesa de reproducción asistida Eugin a Nordic Capital.
El Economista.es