Un año más se cumple lo que ya es una constante en los hospitales públicos madrileños, el cierre de cientos de camas a pesar de la escasez de las mismas. Para justificarlo el Consejero de Sanidad manifiesta que la demanda en el verano baja, y que solo se cierran aquellas camas de las habitaciones o servicios en los que se realizan obras.

Efectivamente es cierto suponer que la demanda asistencial en general baja ante las vacaciones de una parte de la población madrileña. El problema es que estamos refiriéndonos a camas de hospitales públicos de primer nivel, con unas listas de espera en numerosos servicios verdaderamente terribles, que bien podían aprovechar estas fechas para disminuir el número de pacientes quirúrgicos que están en espera.

Por otra parte, fueron numerosas las publicaciones, con fotos incluidas, que han demostrado servicios y camas cerradas en los hospitales públicos, en las que no se estaban llevando a cabo ninguna obra o reforma.

De nuevo estamos ante una realidad que – por mucho que se intente ocultar con propaganda de todo tipo desde la Consejería de Sanidad – consiste en que los hospitales públicos cierran camas en los meses de veranos por la falta de profesionales para atenderlas, motivado porque no se contratan suplentes cuando el personal toma sus vacaciones reglamentarias. Sin embargo, las peticiones de vacaciones se realizan con mucha antelación por lo que sería perfectamente posible que la Consejería de Sanidad pudiera realizar una correcta planificación para suplir al personal que se ausenta. Pero como la política de personal se diseña para ahorrar personal se llegan a dar las situaciones que se describen en el cuadro siguiente:

CIERRE CAMAS 2017
HOSPITALES 1ª JULIO 2ª JULIO 1ª AGOS. 2ª AGOS. 1ª SEP. 2ª SEP.
CLÍNICO 290 350 400 400 340 290
FUNDACIÓN J.  DÍAZ 36 52 72 72 54 8
H.U. MÓSTOLES 81 81 93 93 81 81
REY JUAN CARLOS no cierra ninguna cama este verano   
12 de OCTUBRE 133 232 325 341 241 181
INFANTA ELENA 20 31 31 31    
LA PRINCESA 14 58 72 72 72 28
RAMÓN y CAJAL 82 175 294 294 273 169
LA PAZ CARLOS III C.BLANCO 230 327 418 418 355 251
EL ESCORIAL  10 10 20 20
10
10
VILLALBA  – 10 15 15 10  –

En él se puede observar por quincenas el cierre correspondiente de camas en cada hospital. También se puede comprobar como los 4 hospitales privados (Fundación Jiménez Díaz, Rey Juan Carlos, Infanta Elena y el General de Villalba) actualmente pertenecientes a la multinacional alemana Fresenius, cierran proporcionalmente muy pocas camas respecto de las que cierran los hospitales públicos. Incluso llama la atención que el Hospital Rey Juan Carlos no cierre ninguna cama, y, al lado del mismo, en el mismo pueblo de Móstoles, la Consejería de Sanidad proponga el cierre de más de 80 camas en el hospital público, que al principio del verano contaba tan sólo con un promedio de 287 funcionando (Memoria SERMAS 2016).

Cualquier análisis que aborde el estudio de estas diferencias en el cierre de camas entre los hospitales públicos de primer nivel y los hospitales privados, apunta como primera razón de que esto suceda, el que la Consejería ha contraído algún tipo de compromiso para beneficiar a los hospitales privados, porque dado que son adjudicaciones que se pagan con fondos públicos, y que la titularidad es de la propia Consejería, bien podría priorizar el interés general, y, sin embargo, no dota de los medios humanos y materiales a los hospitales públicos, impulsando mecanismos que sólo mejoran la rentabilidad del negocio de la multinacional.

Porque es obvio que la población que requiere realizarse pruebas o intervenciones que no admiten demora, por el quebranto que suponen para la salud de los pacientes, termine optando por elegir un hospital privado dado los menores tiempos de espera.

No hay otra fórmula para terminar con las interminables esperas que arrojan las listas quirúrgicas y para la realización de pruebas que dotar de los medios necesarios a los hospitales públicos para que pudieran funcionar a pleno rendimiento. Y de esta forma planificar los turnos de tarde, con las plantillas y la apertura de las camas que en cada hospital y servicio se requieran.

 Carmen San José Pérez