• Los comités de empresa exigen a la consellera del PSOE, que recibió a los trabajadores, medidas para frenar el deterioro de la atención que se presta en hospitales y centros de salud
  • El de Dénia le recuerda que desde hace meses reclaman que la gestión sanitaria en la Marina Alta regrese al control público

monton_valenciaEn una respuesta calificada de “excelente” por parte de los sindicatos, unos 250 representantes de los trabajadores pertenecientes a las cinco áreas sanitarias privatizadas de la Comunitat, entre las que se encuentra la de la Marina Alta, se manifestaron este lunes ante la Conselleria de Sanidad que gestiona la socialista Carmen Montón. Allí en Valencia, le exigieron medidas para frenar la deteriorada atención asistencial de los centros de salud y hospitales, equiparando el ratio por paciente de las plantillas de estos departamentos privados, en la actualidad muy mermadas, con el de las áreas públicas.

Montón bajó a la protesta que tenía lugar ante las puertas de la conselleria y también recibió en su despacho a dos representantes de cada uno de los comités de empresa de los departamentos afectados, que además de la Marina Alta son Alzira, Manises, Elx-Vinalopó y Torrevieja. El de Dénia, presidido por Miguel Burguera, le recordó además a la consellera que hace ya meses que exigieron la reversión del área para que regrese al control público. Y que lo hicieron después de haberle facilitado una larga lista de los incumplimientos contraactuales en los que a su juicio habría incurrido la concesionaria de esta comarca, Marina Salud.

Los trabajadores de la Marina Alta también le comunicaron a Montón su rotundo rechazo a que Marina Salud pase a ser controlada al 100% por Ribera Salud, una mercantil a su vez participada por la multinacional norteamericana Centene, en una operación que se estaría ultimando tal y como ha publicado este diario.

Las buenas palabras de Montón

En el encuentro, y en la misma línea de comparecencias anteriores, la consellera del PSOE tuvo por su parte buenas palabras para los representantes sindicales. Les dijo que les apoya. Que va a intensificar las reuniones para abrir “una nueva vía de trabajo” con los comités de empresa, frenar el deterioro de la calidad asistencial y explorar vías para rescatar las concesiones de las cinco áreas. Y les aseguró además que su conselleria lleva ya «tiempo trabajando« en ello, como lo probaría las auditorías que se están realizando en estas áreas.

Los sindicatos agradecieron esta actitud. Pero quieren no sólo palabras sino también hechos: consideran que el equipo de Montón está trabajando a un ritmo demasiado lento. Le pidieron que los trabajadores tengan voz en las auditorías para que estas “sirvan de algo”, ya que son los sindicatos los que tienen la información de primera mano de lo que sucede en cada área. Por eso le demandaron que puedan reunirse con los inspectores que las están haciendo, algo que en Dénia podría producirse en breve. Y le reprocharon que esas inspecciones adolecen de anomalías, ya que en la mayoría de ocasiones las empresas están avisadas del momento en el que van a realizarse.

A las centrales sindicales hay algunas palabras de las consellera que les siguen produciendo inquietud. Por ejemplo, Montón les reconoció que ahora mismo la Generalitat no dispone de un régimen para sancionar los incumplimientos de las concesionarias; los trabajadores le contestaron que cualquier contrato es susceptible de romperse si una parte lo incumple, como a su juicio están haciendo las concesionarias sanitarias.

Mal para los pacientes y para los trabajadores

Los comités de empresa le advirtieron además a Montón de que la pésima política laboral de esas mercantiles no sólo está perjudicando a las plantillas, sobrepasadas por las cargas de trabajo y en situaciones de profundo estrés, sino también a los pacientes. Así, la atención en diversas especialidades es bastante peor en las áreas privatizadas que en las públicas; lo mismo sucede en las urgencias o en la sustitución de las vacaciones de los trabajadores, lo que provoca fenomenales colapsos sobre todo en periodos estivales y supone otro incumplimiento de contrato.

Por fin, los portavoces de las plantillas denunciaron que las direcciones de las empresas están ejerciendo una “presión descomunal” a los miembros de los comités en departamentos como el Vinalopó, donde se estarían produciendo “actitudes antisindicales”.