La FADSP sitúa por sexto año consecutivo a la Comunidad de Madrid como la región con mayor privatización en su sanidad.
El Boletín     Marco Gonzalez
La externalización de los análisis clínicos, los hospitales de gestión privada o los conciertos con empresas son solo algunos de los elementos que confirman a la sanidad madrileña como la mayor privatizada. Así lo desprende la Federación de Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que ha mantenido a la región en lo más alto del ranking privatizador.
Madrid se ha alzado por sexto año consecutivo como la comunidad autónoma con mayor grado de privatización en su sanidad. Un sexto informe donde el colectivo hace hincapié en cómo los “recortes” y el “deterioro” de la sanidad pública “continúa siendo el principal incentivo para el crecimiento del sector privado”.

Mientras, los seguros privados sanitarios no pierden el tiempo al crecer. Según la FADSP, por ejemplo, en el último año ya se contó con un total de 11,51 millones de afiliados a estos seguros. “El gasto de bolsillo ha pasado de ser el 19,5% del gasto sanitario total en 2009 al 24,2% en 2017”, advierten desde el colectivo en defensa de la sanidad pública.
A través de nueve variables, la FADSP se ha lanzado a realizar un listado de las comunidades donde más penetración ha tenido la privatización. El gasto en seguros privados per cápita, el porcentaje del gasto sanitario a contratación con centros privados, el porcentaje de camas hospitalarias privadas o la presencia de modelos de colaboración público-privado son algunos de estos elementos.
Y ahí la Comunidad de Madrid ha sido quien más puntuación ha recogido con 31 puntos sobre un máximo de 37. La media en España, según los cálculos de la FADSP, se ha situado en los 19,58 puntos. En total, cinco regiones han sido definidas con un “elevado grado de privatización”.
Madrid con 31, Cataluña con 29, las Islas Baleares con 25, las Islas Canarias con 24 y el País Vasco también con 24 puntos entran dentro de esta definición de alto grado de privatización que ha diseñado la FADSP. Castilla y León (20), Valencia (20), Galicia, (19), Murcia (19), Navarra (19), Aragón (18), Cantabria (18) y La Rioja (18) han sido calificadas con un “grado intermedio”.
Por último, el colectivo ha puesto a cuatro regiones con un “bajo grado” de privatización: Asturias (16), Andalucía (15), Castilla-La Mancha (13) y Extremadura (12). Aun así, en la FADSP se matiza que el estudio se ha realizado antes de que el PP y Ciudadanos subieran al poder en Andalucía y sin tener en cuenta que “el nuevo gobierno parece inclinarse por un aumento significativo del sector privado”.
En cuanto a las variaciones respecto al último informe, la FADSP recuerda que no ha habido cambios en lo más alto del listado. Sin embargo, Cantabria sí ha pasado de tener un bajo grado de privatización a un grado intermedio. Por el contrario, Asturias y Andalucía se han colocado entre las regiones con menor índice de privatización en su sistema sanitario.
Por su parte, la Comunidad de Madrid copa el primer puesto en dos de las nueve variables analizadas: en el número de consultas anuales a especialistas del sector privado y en el gasto en seguros privados per cápita.
La comunidad gobernada por Ángel Garrido también es segunda en cuanto al gasto sanitario de bolsillo per cápita (solo por detrás del País Vasco); tercera en el porcentaje del gasto sanitario dedicado a contratación con centros privados; y cuarta en el porcentaje de camas hospitalarias privadas sobre el total, así como en el equipamiento de alta tecnología en hospitales privados y en el número de consultas anuales al médico de cabecera en el sector sanitario privado