La plantilla del servicio de separación de residuos, con el apoyo de UGT, irá a huelga indefinida este 17 de octubre ante el “matonismo empresarial”.

valdemingomez-p“Como no sea de vigilante, veo complicado trabajar aquí”. De esta manera, Diego Trinidad, jefe del Departamento de Control de Gestión de Limasa, constataba la situación de sus trabajadores en ‘prime time’. Un nombre anónimo, excepto en una noche de abril de 2014 en la que fue el protagonista del programa televisivo ‘El Jefe Infiltrado’ que emitía La Sexta. Esa emisión puso en escena la labor de los empleados de un vertedero en Málaga y su trabajo de separación de residuos. Un trabajo que hasta el propio responsable de la compañía definió de “complicado”, pero que en el vertedero de Valdemingómez se transforma en “bárbaro”, como denuncia a ElBoletín.com, Juan Carlos del Rio, responsable de Limpieza Viaria de UGT en la capital. Y todo por la situación laboral.
El vertedero de Valdemingómez (oficialmente llamado Parque Tecnológico de Valdemingómez) no sólo es noticia por el repunte de olores que tuvieron que sufrir los vecinos de la zona el año pasado, sino también por la inminente huelga que han tenido que convocar sus trabajadores por el tratamiento que sufren. “Los chicos ya se han cansado, han aguantado mucho”, sentencia a este medio el responsable de UGT. Un servicio de separación de residuos –llamado triaje- externalizado hace décadas por el Ayuntamiento de Madrid en el que todo ha ido a peor.
“Ha entrado una nueva empresa a la que se le ha subrogado el servicio de triaje”, relata Del Rio, “que decidió cambiar unilateralmente el contrato de los trabajadores”. Y en ese momento comenzaron los conflictos.  Los cambios en los horarios laborales tuvieron como respuesta la denuncia de los empleados de Hisconsa, compañía encargada de dicho servicio. “A partir de ahí comenzaron a sufrir acoso. Desde intimidación a despidos o sanciones”, afirma el sindicalista después de constatar el contexto laboral de la plantilla.
“Entregan cartas de acoso y luego les sancionan por bajo rendimiento injustificado. Me quejo y me sancionan o me despiden”. Ese es el procedimiento que viven los trabajadores, según UGT. Incluso va más allá: “O llaman a sus parejas diciéndoles que le están poniendo los cuernos”. Así de contundente se muestra el coordinador de la organización sindical, algo que el sindicato define de “matonismo empresarial” y por el que la plantilla de 160 personas acudirá a una huelga indefinida a partir del próximo 17 de octubre.

“El Ayuntamiento no puede permitir que esto suceda”

Un servicio externalizado por el Consistorio cuando estaba en manos del Partido Popular y por el que tiene que responder Ahora Madrid. Sin embargo, las respuestas desde el Palacio de Comunicaciones no son las que esperan en el vertedero de Madrid, como lamenta UGT a ElBoletín.com: “El Ayuntamiento nos dijo que iban a hablar con la empresa, que no querían conflictividad laboral, pero seguimos sin tener noticias. Es dinero público. No pueden permitir que esto suceda”.
Por ello, ante esa falta de medidas a la compañía, la plantilla irá a reclamar este 14 de octubre a las puertas del Consistorio la promesa que salió desde el equipo de gobierno. “El jueves nos verán en las calles. Son hechos muy graves”, sostiene el responsable de Limpieza Viaria de UGT en Madrid. Porque el día a día ha derivado en lágrimas: “Los trabajadores lloran; es una situación del siglo XVII”. 

Camino a la Justicia

Un mobbing empresarial en el que se han presentado a la empresa “hasta 14 escritos de acoso laboral, de los que seis han resultado sancionados con falta grave y cuatro despedidos” que han derivado en litigios judiciales. “La Justicia puede tardar un año y tenemos que movilizarnos”, insta la organización sindical. Y para muestra, un botón, como narra Del Rio: “El último caso de acoso fue una sanción de 30 días de empleo y sueldo porque un trabajador estuvo mirando la carátula de un CD. Hay un régimen de terror”.
Pero no sólo no salen salidas y respuestas de las autoridades políticas, los responsables del servicio (la empresa encargada y la que subrogó la gestión) se traspasan la responsabilidad. “Hisconsa nos dice que cumple órdenes de Vertresa y que no les dejan cambiar las condiciones. Y Vertresa nos dice que el asunto es cuestión de Hisconsa. Te marean”, apunta el coordinador de UGT.
Por ello, y ante la escena que vive la plantilla donde además una jornada laboral puede durar “hasta 13 horas” después de que la empresa acumule (al ordenar que un día se quede en casa un trabajador al no hacer falta) las “seis horas y 40 minutos diarias del convenio” que le corresponden, los empleados saldrán a la calle para poner punto y final a su situación laboral.  

Fuente: El Boletín