Médicos del Mundo ha puesto en marcha la campaña «El precio de la vida», que denuncia el alto coste de determinados medicamentos para tratar el cáncer o la hepatitis C y pide al Gobierno que ponga en marcha todos los medios políticos y jurídicos a su alcance para reducir estos precios.

medicosmundoEn un comunicado, esta ONG ha advertido de que algunos medicamentos para tratar enfermedades graves alcanzan precios «exorbitantes», con el riesgo de que, a largo plazo, la cobertura médica pública no pueda seguir financiándolos.

Así, ha señalado que un tratamiento contra la hepatitis C ronda los 13.000 euros, mientras que uno contra el melanoma se vende a más de 100.000 euros anuales por paciente y otro para tratar la leucemia cuesta unos 30.000.

Los laboratorios -ha explicado- determinan el precio de los fármacos en función de la capacidad de los Estados de pagar por tener acceso al tratamiento, una vez calculado también el coste de investigación y producción del mismo.

«Cuanto mas rico es un Estado, mayor es el precio», ha señalado para después denunciar que las autoridades que fijan estos precios aceptan alinearse con las exigencias de las empresas farmacéuticas.

Médicos del Mundo ha denunciado que la industria fija estas cifras «tan elevadas» aludiendo a los costes de investigación y desarrollo, pero estos «se sobreestiman y los importes reales son confidenciales».

Las patentes que protegen las innovaciones terapéuticas tienen una validez mínima de 20 años, durante la cual no se puede poner en el mercado ningún genérico a bajo precio. Sin embargo, -advierte- «no es un sistema incuestionable».

«El Gobierno, sin embargo, no utiliza las herramientas a su disposición para oponerse a esto, como las licencias obligatorias», que permiten suspender temporalmente una patente y abrir el mercado a la competencia para producir o importar genéricos con el objetivo de hacer bajar los precios.

Por eso, con esta campaña que se lanza simultáneamente en varios países europeos, Médicos del Mundo insta al Estado a que proteja el interés de la población española y el sistema sanitario e intervenga para que bajen los precios de los medicamentos.

También reclama transparencia en los gastos de investigación y desarrollo y la búsqueda de un modelo alternativo al de las patentes para financiarlo.

Fuente: El Confidencial