• Un grupo de unos 50 usuarios y profesionales ocupa la unidad de infecciosos del Hospital de Bellvitge para evitar su cierre, previsto para este viernes por la dirección del centro, de acuerdo con el plan de recortes previsto para este verano

  • La protesta logra que la dirección se comprometa a no cerrar la unidad este viernes

Planta del hospital de Bellvitge, en una foto de archivoPlanta del hospital de Bellvitge, en una foto de archivo JORDI SOTERAS MUNDO

Un grupo de unos 50 profesionales y pacientes se ha amotinado este viernes por la tarde en la planta 12 del Hospital de Bellvitge, ubicado en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Enfermos y enfermeros se han aliado para lograr evitar el cierre de una unidad, previsto para este viernes por la dirección del centro, de acuerdo con el plan de recortes previsto para este verano.
Personal del principal hospital público catalán se ha amotinado, junto a algunos usuarios, para oponerse a que los recortes públicos provoquen el cierre de la unidad de infecciosos, radicada en la planta 12.1 del hospital perteneciente al Institut Català de Salut, considerado uno de los cinco mayores hospitales públicos catalanes y entre los 20 mejores de España.
La protesta de los profesionales y los usuarios, que pretende evitar el cierre de la unidad de infecciosos, llega después del anuncio de que el hospital perderá este verano 203 camas de las 606 que conserva. Hace unos pocos años, Belvitge contaba con 800 camas.
En estos momentos, en torno a 20 pacientes están ingresados en la unidad 12.1. Toda vez que la intención de la dirección era que quedase cerrada este viernes, debían ser recolocados en camas de otras plantas.
Como consecuencia de la protesta de profesionales y usuarios, algunos responsables del hospital han acudido a la planta 12 para asegurarles que finalmente la unidad no va a ser clausurada este viernes, a diferencia de lo que estaba planificado. La dirección se ha comprometido a no cerrar la unidad este viernes.
A la vez, los representantes sindicales de los trabajadores han explicado a los enfermos y a sus familiares que tienen derecho a no ser trasladados y a presentar reclamaciones.
Fuentes sindicales han explicado a EL MUNDO que «no hay una hora prevista para el cierre de la unidad», ya que estaba previsto que éste fuese progresivo, a medida que vayan dándose altas en el hospital,«dando preferencia a las de la unidad 12».
Estas fuentes han augurado que «puede que la dirección vuelva a intentarlo durante el fin de semana, o puede que el lunes, cuando hay puente», pero los representantes sindicales han ofrecido a la dirección del centro la celebración de una reunión «de máximos» el próximo miércoles a cambio de que no cierren ninguna unidad hasta esa fecha.

«Situación insostenible»

«Perdemos camas y derivamos a pacientes a otros hospitales. La situación es insostenible. La seguridad de los enfermos está en peligro. A los profesionales nos obligan a hacer más actividad con menos presupuesto», ha explicado el delegado de Satse y presidente de la Junta de Personal del hospital, Ramón Montoya.
Esta tarde, en el mismo barrio de Bellvitge, se ha celebrado una asamblea de La Marea Pensionista. Algunos de sus integrantes, al conocer el motín de la planta 12 de Bellvitge, han decidido acudir al hospital a sumarse a la protesta.
El Mundo