En España hay un desahucio, una familia que la echan de su vivienda, cada 8 minutos. Es difícil imaginar la cantidad de dolor, sufrimiento y desesperación que hay detrás de esta estadística. Es contrario a la Constitución y a los Derechos Humanos pero sucede cada día. Debería abrir telediarios y ser portada de periódicos pero no lo hará.
Las miles de familias que se enfrentan a esta situación son precisamente las que tienen menos recursos económicos, menos poder e influencia. Eso hace que el drama horrible de los desahucios esté sumamente invisibilizado y apenas se le preste atención mediática y política.
El próximo jueves 20 de septiembre un conocido “fondo buitre” FIDERE quiere desahuciar a Montse trabajadora de las cocinas del Hospital 12 de octubre, que vive con su marido, su hijo y su nieta que es una niña muy pequeña.
El ayuntamiento de Ana Botella vendió vivienda pública por debajo de su precio de mercado al fondo buitre en 2013, en una operación que está siendo investigada en tribunales de justicia. Esta venta de vivienda pública se realizó con las familias viviendo en las casas, lo que en la jerga inmobiliaria se llama venta “con el bicho dentro”.
Montse y su familia estaban al corriente de pago pese a que el fondo buitre les subió el alquiler espectacularmente. Como la intención del fondo siempre fue echarles, ahora no les quieren renovar el alquiler. Encontrar una nueva vivienda en alquiler no les es posible pues les piden nóminas y contratos fijos y una fianza de una cantidad económica que no tienen y no se pueden permitir.
La precariedad y la pérdida de poder adquisitivo que estamos sufriendo ha llegado a un punto que trabajar no garantiza tener unas condiciones de vida suficientes para evitar algo horrible como es ser desahuciada. Esto también ocurre en el SERMAS entre las compañeras y compañeros que hacen funcionar los hospitales.
Mientras, el precio de la vivienda no deja de subir animado por la nueva burbuja especulativa cuando todavía no hemos salido de la crisis anterior.
Ante la falta de alternativa habitacional de las instituciones es la ciudadanía movilizada la que está paralizando los desahucios y defendiendo a las familias.
Hacemos un llamamiento a participar en la convocatoria de la PAH y de esta forma luchar para que nuestra compañera no sea desahuciada. Igualmente hacemos un llamamiento a todos los trabajadores y trabajadoras que estén amenazad@s de desahucio a ponerse en contacto con la PAH y a todas las personas que trabajamos en el SERMAS a organizarnos y a luchar por la defensa de nuestros derechos
Ante la inminencia del desahucio la Plataforma de Afectados por Hipoteca (PAH) ha hecho un llamamiento a acudir
el día 20 a las 9:45   calle Salvador Allende  número 14 en el madrileño distrito de Carabanchel.
Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad