Reclaman que se despenalice la venta ambulante y la manta que está castigada con hasta dos años de prisión


El escenario frente al Congreso de los Diputados es el siguiente: Unas pancartas, en una de ellas con letras grandes se lee «Sobrevivir no es un delito», un micrófono con un megáfono, una mesa, tres sillas y varias decenas de personas que no paran de corear los 17 lemas escritos a mano que hay en unos folios (‘Basta ya de acoso policial’, ‘Señores diputados no miren a otro lado’, ‘No quiero ser mantero que soy carpintero’ o ‘No hay mafia es supervivencia’).
Esta es la descripción de la protesta y de la rueda de prensa por la despenalización de la ‘manta’ que los manteros y lateros han vuelto a llevar hasta la misma puerta del Parlamento. Desde la Asamblea de Sin Papeles de Madrid recuerdan que el Código Penal, en su reforma de 2015, volvió a introducir penas de prisión que van desde los seis meses a los dos años por vender en la manta y que la Ley de extranjería se les sigue dificultando tener papeles. Babu, de Gambia, y Bamba, de Senegal, llevan diez años viviendo en España y no tienen otra forma de conseguir dinero. «Yo todavía no tengo papeles y tengo que vivir», explica Babu. «Yo quiero estudiar pero al pensar que tengo que pagar el alquiler tengo que vender sí o sí», añade Bamba.
A la protesta se han sumado los diputados de Unidos-Podemos Ione Belarra y Alberto Fernández. Su grupo en el Parlamento presentó hace unos días una Proposición No de Ley (PNL) para que se debata sobre la despenalización de la manta en la Comisión de Justicia. Un posible debate que, de momento, está en pausa.

Los dos actores recuerdan que no se puede penalizar la pobreza ni olvidar el pasado.

También han apoyado la protesta los actores Pepe Viyuela y Adolfo Fernández, quienes recuerdan que «no se puede criminalizar la pobreza» y que hay que recordar cuando «éramos nosotros los que viajábamos a otros países de Europa, y éramos los manteros en la vendimia o haciendo camas en los hoteles».
Fuente: Cadena Ser. Escucha la historia de dos jóvenes de Gambia y Senegal.