Las fuerzas y cuerpos de seguridad están teniendo algunas actuaciones violentas (en ocasiones relacionadas con personas racializadas), que no tienen justificación. Aunque dichas actuaciones no están saliendo en los medios habituales, si están recogidas en videos de testigos.

En Lavapiés, según cuenta el diario Público, se produjo una escena que nos tiene que hacer reflexionar. Al detener a una persona racializada los vecinos pudieron oír como el policía decía: “Te vamos a dar con esto y todos los vecinos aplaudirán desde sus casas”. En este caso no sucedió así, los vecinos que fueron testigos de este hecho recriminaron a la policía su actuación violencia y racista.

Pero el policía que dijo esas palabras sabía bien de qué hablaba. Circulan por los medios de comunicación y por las redes vídeos en los que miembros de policía nacional detienen con extrema violencia a un paseante y se oyen de apoyo a esta actuación en las ventanas vecinas. En otros dos casos se puede ver como dan de bofetadas a los individuos que retienen mientras que vecinos y vecinas que lo presencian aplauden la actuación policial.

Por desgracia, hay muchos casos como los anteriores, lo que envalentona a nuestras policías. Están, estamos con nuestro silencio, legitimando una actuación violenta en las calles por parte de quienes dicen protegernos. Y si les dejamos que maltraten a otros en esta ocasión ¿por qué no hacerlo en otra, cuando el estado de alarma se haya levantado y estemos seguros por las calles? Y luego en otra, en otra, y en otra más…
No, hay cosas que no se pueden justificar. El que estemos en estado de alarma no significa que demos patente de corso a los que, supuestamente, están encargados de nuestra seguridad.
Elena Martínez