Conocemos que esta es una práctica habitual de la industria farmacéutica y que Vicente Baos valientemente denuncia, que cunda el ejemplo !!!


Las campañas de promoción de los nuevos medicamentos cada vez son más selectivas y buscan tener un gran impacto en los medios de comunicación generales. El paciente es el objetivo: convencerlo de la necesidad de ese nuevo fármaco, incluso si su médico es reticente a recetarlo. Las redes sociales son el nuevo nicho de la influencia. La confianza que los médicos puedan tener en los otros médicos que escribimos en blogs y redes sociales es buscada de manera directa e indirecta.
La manera directa de hacerlo es ésta: preguntarte cuánto cuesta que hables bien de ellos.
Realmente asqueroso.
Un poquito de ética de estas empresas y de quiénes les contratan sería deseable.
Las malas prácticas de alguna industria farmacéutica no han desaparecido aunque se vea menos.