Voy a ir al encierro, porque creo que es necesario acabar con la precariedad, en todos los sectores y, concretamente, en el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). Quiero destacara 4 motivos.
1) Porque es injusto que en la Sanidad Pública haya tres clases de trabajador@s, que haciendo el mismo trabajo tengan condiciones laborales distintas, según sean fij@s, interin@s y eventuales.
2) Porque esta división es perjudicial para tod@s: al final lo que se generaliza son las peores condiciones, no las mejores.
2) Porque degrada la calidad de la asistencia sanitaria. Hemos llegado a que un@ de cada tres trabajador@s sea temporal, al tiempo que se han destruido 7000 puestos de trabajo. La temporalidad facilita las rotaciones de servicios y turnos; la modificación de los tiempos de trabajo-descanso, y la reducción de estos últimos; y todo ello genera un importante nivel de estrés. Tal flexibilidad laboral disimula la falta de personal pero el estrés, el cansancio y la inseguridad de las tareas poco conocidas son graves impedimentos para hacer bien el trabajo.
 
3) Porque debilita la lucha por la Sanidad Pública. Mientras poderosas fuerzas económicas y políticas insisten desde hace años en hacer negocio con la salud de las personas, un tercio de quienes trabajamos allí actúa bajo el temor de ser despedido si se resiste, incluso si, simplemente, informa a la población.
 
Javier Cordón, trabajador del SERMAS