NOTA DE PRENSA

Rivas Aire Limpio y el colectivo de firmantes de la denuncia contra la Incineradora de Valdemingómez reclaman al Ayuntamiento de Madrid la realización de un estudio epidemiológico sobre los efectos a la salud, que dicha incineradora haya podido causar.
 
El pasado 10 de marzo presentaron un escrito al Ayto de Madrid con copia a la Comunidad de Madrid y los Aytos de Rivas y Getafe con dicha reclamación. Esta reitera la que hicieron en la reunión celebrada el 20 de enero, con la Concejala de Medioambiente de Madrid Inés Sabanés, y se refuerza con la aprobación por unanimidad en el pleno de ese Ayuntamiento del 28 de febrero, de una moción para promover un estudio similar.
Se pide que se tengan en cuenta a todas las personas que residen o trabajan a menos de 6 km de las chimeneas de la incineradora. Por lo tanto afectan a barrios de Madrid, Rivas Vaciamadrid y Getafe. Y que los riesgos para la salud aumentarán con la inclusión de los nuevos desarrollos urbanísticos madrileños en Valdecarros (a menos de 2 Km) y los Berrocales a 4,3 Km.
Que se identifiquen todas las instalaciones vulnerables: centros sanitarios, centros educativos etc. Que se tengan en cuenta el tiempo que las poblaciones llevan viviendo o trabajando en esas áreas, por los efectos de las emisiones bioacumulativas y persistentes.
Que se busque la colaboración de todas las administraciones y organismos interesados: Comunidad Autónoma de Madrid, los Ayuntamiento de Getafe y Rivas Vaciamadrid, los organismos de salud de estas administraciones y el instituto de salud Carlos III.
Que se consideren las enfermedades cancerígenas que puedan causar las emisiones, pero también otras afecciones graves como las respiratorias, las cutáneas, las fibromialgias, los síndromes de sensibilidad química múltiple, así como las que puedan afectar a la reproducción humana, que pueden relacionarse con la contaminación provocada por el Parque. Que no solo se consideren los fallecimientos sino también los casos de enfermedades graves, sin fallecimiento.
Que ofrecen su colaboración, la de las organizaciones ecologistas, de defensa de la salud y piden que se realice un proceso de participación pública en el desarrollo de dicho estudio.