La situación de estrés, la falta de personal y el hartazgo tras meses de negociaciones inútiles han llevado a los residentes del servicio a una huelga de guardias indefinida

El Confidencial

El servicio de urgencias del Hospital 12 de Octubre está en estado crítico. No es algo nuevo. Los médicos internos residentes (MIR) llevan años denunciando la falta de personal, especialmente de médicos que supervisan su actividad (adjuntos). Estas carencias en la organización y dotación del personal tienen como principal consecuencia el riesgo de que los médicos en formación —algunos de ellos de primer año, es decir, que acaban de salir de las facultades— estén inspeccionados deficientemente. La situación de estrésa la que están sometidos los MIR, unida al hartazgo generalizado de meses de negociaciones inútiles con la dirección del centro, ha llevado a los cerca de 280 residentes a estar convocados a una huelga indefinida de guardias a partir del 30 de noviembre.

El sindicato Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts) respalda la decisión y confirma la gravedad de las reivindicaciones. «Los residentes que han decidido plantarse nos impresionan. Son unos valientes. Esta situación lleva así mucho tiempo, incluso años». Sin embargo, hasta el momento, no se habían dado las circunstancias para dar un paso al frente. Y esta vez van muy en serio. La organización sindical reconoce que los MIR viven situaciones «imposibles de soportar», haciendo hincapié en la «presión» que muchos sienten por tener que tomar decisiones que no les corresponden. «Ha habido épocas en que las quejas al respecto eran continuas, no solo en este hospital. No había día en que un residente no terminara la jornada llorando», explican.

Algunos MIR de primer y segundo año reconocen «haber firmado altas» —entre otras situaciones— para las que no están autorizados sin la presencia de un adjunto. Así lo establece el Real Decreto 183/2008 en su artículo 15: en concreto, los residentes de primer año deben estar supervisados físicamentepor un médico. «A partir del segundo año, la supervisión decreciente de los residentes tendrá caracter progresivo», dice la norma. Eso sí, deja completamente abiertas las competencias que los médicos en formación deben ir adquiriendo «según las características de la especialidad y el proceso individual». Un vacío en el protocolo a ojos de Amyts que permite a los hospitales no tener el suficiente número de médicos adjuntos y deja en el aire las responsabilidades que asumen los MIR.

El 12 de Octubre podría ser el primero de muchos, porque el sindicato asegura que ya ha comenzado a recibir quejas similares en otros hospitales de Madrid y considera probable que la convocatoria de huelga se extienda.

El detonante del paro indefinido en el hospital del distrito de Usera han sidounas cifras que hablan por sí solas. Mientras que en los turnos de guardia (que van desde las nueve de la noche a las ocho de la mañana del día siguiente) el número de adjuntos en el servicio de Medicina Interna son dos para dos residentes, uno para dos MIR en el caso de Cardiología, uno para un residente en Digestivo, o tres médicos para tres residentes de UCI; el servicio de Urgencias Médicas se encuentra con dos adjuntos para 17 residentes y ninguno en el caso de los cinco MIR de Urgencias de Traumatología.

Dicho de otra manera: en los turnos de noche, el Hospital 12 de Octubre cubrela supervisión de sus 22 MIR con solo dos adjuntos. El problema, más allá de las carencias evidentes, es que tampoco existe un protocolo específico en el que se establezca la proporción que debería darse entre adjuntos y residentes. Es otra de las grandes reclamaciones de los MIR: que se establezca un plan concreto en función de las características del centro y que tenga en cuenta también «el elevado número de personas y a la población que atendemos», zanjan.

En ese sentido, los residentes señalan que sus peticiones no pasan por un aumento de privilegios, salario o mejora de condiciones, sino por aumentar las garantías de la prestación que se da a los pacientes. La conclusión es clara:«O hay aumento de personal o no habrá acuerdo». El comité de huelga cierra filas con los adjuntos de su hospital, cuyo trabajo defiende con firmeza, y señala como único problema la insuficiencia de más personal como el que ya hay.

El sindicato Amyts estima que este hospital de tercer nivel (o terciario, como se denominan los centros hospitalarios de referencia y altamente especializados a los que además llegan pacientes provinientes de otros hospitales regionales) atiende aproximadamente a 400 personas diarias en Urgencias. Por eso entiende que no hace falta explicar «el caos» que supondría la celebración de esta huelga «que nadie quiere», pero que va camino de convertirse en un paro histórico.

En este caso, los residentes del Hospital 12 de Octubre reconocen que «será muy díficil» llegar a un acuerdo en pocos días «sobre un sistema deficitario de años». Pero en la tarde de este jueves se sentarán a negociar con la Dirección General de Recursos Humanos de la Comunidad de Madrid ante la convocatoria del paro y el fin de diálogo con la dirección del hospital. «Llevamos meses intentando negociar y trasladando nuestras reivindicaciones sin conseguir ni un solo avance», insisten. Ahora tomará cartas la Administración regional dirigida por Ángel Garrido con el objetivo de frenar la huelga antes de que llegue el día 30.