Comunicado del MATS sobre las declaraciones de Elena Romero

 Desde el sindicato MATS queremos hacer algunas aclaraciones acerca de la polémica en torno a las declaraciones de nuestra compañera Elena Romero en la cadena SER sobre administración de medicación en residencias.
El MATS ha apoyado el reconocimiento del nivel C1 a los técnicos sanitarios desde su formación impulsando a la plataforma en defensa de este derecho del mismo modo que hemos apoyado la ley de residencias que establecía unos ratios para TCAEs.
La noticia de la SER denuncia el aumento de los errores de medicación en las residencias de ancianos gestionadas o subcontratadas por la Comunidad de Madrid. Éste es el verdadero problema, la espantosa falta de personal y recursos, que lleva al personal al límite y favorece que se produzcan errores.
La Comunidad de Madrid debe garantizar que en las residencias la administración de la medicación se lleve a cabo con seguridad para el paciente, teniendo en cuenta la legislación, los protocolos y las cargas y organización del trabajo.
Las residencias de ancianos son, como todos sabemos, lugares terribles en los que trabajar. Elena y sus compañeras llevan mucho tiempo luchando por la dignidad de residentes y pacientes, dando la cara en los medios de comunicación cuando ha sido necesario, en un entorno laboral de miedo, desesperación y resignación. La frase polémica en la que se dice que las TCAEs no tienen formación para la administración, y que ha revolucionado las redes sociales, se debe contextualizar. La medicación prescrita por el personal médico la debe administrar la misma persona que la prepara, y en las residencias el personal TCAE se limita a dar a los pacientes lo que la enfermera ha preparado. Esto incumple la normativa en materia de seguridad en cuanto a la administración de medicación.
El personal TCAE conoce las distintas vías de administración pero la formación no se debe interpretar únicamente como el simple hecho de dar esa medicación, algo que sin duda reconocemos que este personal está preparado para hacer, sino en los conocimientos necesarios para valorar la dosis y la correcta prescripción de la misma, puesto que ante cualquier error la responsabilidad es compartida.
Los conocimientos adquiridos en la formación académica se deben acompañar de formación continuada y de una adecuada práctica clínica para garantizar la seguridad del paciente.
Queremos dar todo nuestro apoyo a Elena Romero, a la lucha de las TCAEs por unas condiciones de trabajo dignas y por el reconocimiento de su labor.
 
En Madrid a 21 de abril de 2019