El pasado día 23 de diciembre de 2015 se publicó el Real Decreto 954/2015 por el que se regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano  por parte de los enfermeros. En primer lugar llama la atención que el R.D. tiene fecha de 23 de octubre, y no fue publicado hasta el 23 de diciembre.

El gobierno esperó a que pasaran las elecciones generales para darnos este regalo que iba a poner en pie de guerra al colectivo de enfermería.

Este R.D. ha sido recurrido por los parlamentos autonómicos de varias comunidades autónomas y por algunas organizaciones sindicales y colegios profesionales.

El pasado día 10, en la Asamblea de Madrid se presentó una enmienda transaccional a la PNL 26/16, en la cual se insta al gobierno de la Comunidad de Madrid

  • A Derogar el R.D., por las graves consecuencias que puede tener en la salud de los ciudadanos, por producir inseguridad jurídica, por posibles conflictos de competencias entre los profesionales sanitarios y por el modelo de acreditación

  • A retomar el dialogo

  • A convocar un Consejo Interterritorial Extraordinario para restablecer el consenso-

  • A difundir instrucciones sobre la vigencia de los protocolos actuales

  •  A garantizar la cobertura de riesgos  profesionales derivados de la asistencia

Desde el MATS opinamos que este R.D. debe ser derogado porque:

  • Ha abierto una profunda crisis en el colectivo de enfermería.

  • Ha creado inseguridad jurídica ya que la mayor parte de las actividades enfermeras que se desarrollan cotidianamente quedan fuera de la ley. Es necesario partir de cero y reabrir el dialogo social en este tema, con la participación de todos los profesionales afectados. El presente R.D. ha tenido como interlocutores sólo al CGE (Consejo General de Enfermería)  y el sindicato SATSE, y buena parte de las enfermeras no se sienten representadas por ninguno de los dos. Las sociedades científicas, las sociedades de pacientes, las organizaciones sindicales y los colectivos de enfermería de sus distintos ámbitos asistenciales, deben colaborar en la elaboración de una norma que se adapte a la realidad y que permita avanzar. La sociedad se verá beneficiada.

  • Según el R.D., los protocolos que servirán para el uso de los medicamentos deben ser publicados en el BOE. Creemos que dichos protocolos y guías clínicas deben ser revisables constantemente y la exigencia de la publicación de los mismos en el BOE paraliza esta revisión.  * La enfermería debe hacer un curso de acreditación para poder aconsejar medicamentos que no requieren prescripción médica, es decir, aquellos que el ciudadano puede comprar libremente. Esto nos parece una humillación a este colectivo, que tiene suficiente formación en farmacología en sus estudios universitarios.

Apoyamos la iniciativa de AME de que los profesionales soliciten instrucciones a las Direcciones de Enfermería y a la Consejería de Sanidad que objetiven la seguridad jurídica en la que estamos ejerciendo nuestras funciones en los centros sanitarios.

Descarga documento completo