Hoy estamos viviendo, una vez más, una jornada lamentable. Trabajadores y trabajadoras precarias de Amazon, poderosa multinacional de la venta online, están siendo reprimidos duramente por la policía, siendo sometidos a cargas policiales y multas de 3.000 euros en su segundo día de huelga pacífica.
Amazon se caracteriza por los bajos salarios que paga. Tiene un montón de mano de obra poco cualificada a la que explota sin ningún miramiento sabiendo que, según está el mercado de trabajo, es reemplazable. Representa al capitalismo más descarnado, al neoliberalismo más puro.
Y cuando los trabajadores y trabajadoras dicen basta siempre se puede contar con las fuerzas del orden público para que no les dejen bajar de la acera y les rompan los dientes. La ideología del libre mercado que se utiliza para que el estado no intervenga ante los abusos patronales parece no ser válida cuando, unidos, quienes los sufren se convierten en una fuerza potente.
Hay palabras que, por usadas, parece que han perdido el sentido: solidaridad, clase, precariedad… Pero creemos que hoy, más que nunca, es necesaria la solidaridad. De clase y contra la precariedad porque, para mucha gente, el trabajo no está suponiendo una salida a la pobreza. Amazon contribuye a la existencia de una clase trabajadora pobre y se nutre de ella a base de unos sueldos de miseria que no llegan al mínimo de subsistencia.
Las compañeras y compañeros de Amazon han sido valientes y han roto el miedo y el silencio. Están luchando por sus derechos. Qué menos que desde aquí les mostremos todo nuestro apoyo y solidaridad.

BOICOT A AMAZON


 
Movimiento Asambleario de Trabajadoras y Trabajadores de Sanidad