TRABAJADORES DEL HOSPITAL LA PAZ

DENUNCIAMOS

La campaña de privatizaciones que el gobierno de la Comunidad de Madrid pretende llevar a cabo en este centro público y que se concreta en:

PRIMER PROYECTO
Construcción de un nuevo edificio de hostelería que estaría compuesto por una cocina centralizada del modelo LINEA FRÍA, y que abastecería al Hospital La Paz, Hospital Carlos III y Hospital de Cantoblanco. También contaría con una cafetería para el público y un comedor para el personal. El coste de la obra es de 10 millones de euros y el plazo de ejecución de 24 meses. El periodo de explotación por parte de las empresas adjudicatarias sería de 15 años. De ser ciertos los rumores, y aunque no está todavía licitada, la empresa constructora sería DRAGADOS y la gestión correría a cargo de una UTE formada por Mediterránea de Catering, CLECE y SERUNION.
SEGUNDO PROYECTO
Construcción, gestión y mantenimiento de una nueva Central Térmica para el abastecimiento de gas, agua caliente y vapor. Este proyecto tiene un período de explotación de 15 años y ha sido concedido a una UTE formada por las empresas DALKIA ENERGÍA y GAS NATURAL Servicios SDG.
Tanto en el caso de la hostelería como en el de la central térmica la administración estaría sujeta a un proveedor único durante 15 años.
El gobierno de la CAM sigue justificando la entrega de estos servicios a empresas privadas con el argumento del ahorro, la eficacia de la gestión y la calidad; como si no estuviese demostrado de forma suficiente que se termina pagando diez veces el precio de su coste por las obras que están ligadas a su gestión posterior o que se paga el doble de lo que cuesta en lo público por las pruebas derivadas a las clínicas privadas.
En cuanto a la eficacia de la gestión, por poner un ejemplo, cualquiera de los que trabajamos en un hospital podemos comprobar día a día las carencias de ropa limpia y las deficiencias de limpieza de esta, desde que la lavandería central de Mejorada pasó a manos de la empresa FLISA (ONCE).
Si nos ponemos a hablar de calidad son múltiples los escándalos que salpican a las empresas que se supuestamente van a gestionar las cocinas del hospital. El que surgió por insalubridad en el Hospital de Navarra (el cual había privatizado su cocina que pasó a ser gestionada por Mediterránea de Catering), También fue Mediterránea de Catering la que en el Hospital Puerta de Hierro acumuló innumerables quejas sobre la mala calidad de la comida y la solución por la que optó fue la de apartar del servicio a los cinco cocineros que lo habían denunciado. Los colegios de castilla y León en los que aparecieron gusanos en la comida y que, en este caso, estaban gestionados por SERUNION. La empresa CLECE que gestiona las limpiezas de numerosos hospitales madrileños (Ramón y Cajal, Clínico La princesa, Príncipe de Asturias…) y que ofrece un servicio cada vez más deficiente.
Tampoco parece que los escándalos por corrupción afecten a estas licitaciones: la adjudicataria de la térmica, DALKIA, es un ejemplo de empresa de puerta giratoria y que algunos medios ligan a la trama Púnica. La empresa FERROVIAL a la que se ha adjudicado la térmica del Hospital de Alcalá está supuestamente vinculada a casos de corrupción  (Palau de la Música) o de evasión fiscal
Independientemente de las empresas a las que se adjudiquen, nos oponemos a cualquier privatización de un servicio y más de los que resultan estratégicos para el correcto funcionamiento del hospital por que rompen la integralidad del sistema sanitario y afectan negativamente a la calidad del servicio. También suponen una sangría continuada de las arcas públicas.
Debido a la cercanía de las elecciones autonómicas, y no teniendo claro su resultado, el gobierno del PP de la CAM ha decidido dar un nuevo impulso a su hoja de ruta  que había sido parcialmente frenada durante estos tres años, por la movilización de los trabajadores y usuarios. Ellos saben que cuando vayamos a meter la papeleta en la urna, nos vamos a acordar de que partido ha llevado una política de destrucción de la sanidad pública y a la vista está que antes, van a intentar entregar todas las parcelas de servicio que puedan a las empresas amigas para que hagan negocio con ellos.
Si consiguen llevarlo adelante todos saldremos perdiendo. Muchos  trabajadores  perderán su empleo al tiempo que verán como se extingue su categoría y los usuarios perderán la calidad del servicio y al mismo tiempo pagaremos más cantidad de dinero público por ello.
 Durante estos últimos tres años se ha demostrado que con la acción conjunta de trabajadores y usuarios se pueden parar estas políticas de expolio de los bienes públicos. En nuestra mano está el seguir intentándolo.

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