La hija de uno de los trabajadores sanitarios fallecidos por el covid-19 ha declarado estos días, que “su padre no era un héroe, si no una persona que estaba trabajando sin los EPIS (equipos de protección individual) adecuados y por eso ha tenido ese trágico final”.

En esta situación se encuentran actualmente miles de trabajadores de la sanidad, trabajadores desprotegidos, que frente a un virus agresivo, que está causando cientos de muertes diarias, están arriesgando a diario su salud, la de los compañeros, familiares y la de los propios pacientes, por no tener unos EPIS adecuados o simplemente carecer de ellos. PARA ALGUNOS GESTORES de estos centros la situación no parece tan dramática. Este es el caso por ejemplo del Gerente del Hospital Clínico de Madrid, (alumno aventajado de la ejecución
de las políticas privatizadoras del Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid) que además se permite frivolizar sobre el asunto en una reciente declaración en Isalud (un distribuidor de seguros médicos). En dicha declaración, el Gerente parece más preocupado por aumentar su prestigio personal, que por proteger a sus profesionales, pues a pesar de tener el 20% de la plantilla contagiada (más de 1000 trabajadores positivos), se dedica a poner el énfasis en la labor del centro en la lucha contra el coronavirus, como coordinador de ensayos clínicos del Instituto Carlos III. Obviando las medidas de protección eficaces que debería estar tomando como Gestor del Centro.

Pero no sólo eso, sino que parece desconocer la situación real de sus trabajadores y esto es aún más grave.

A pesar de que los trabajadores le siguen reclamando medios de protección adecuados día tras día, en servicios de los más expuestos (como UVIS) se siguen reutilizando batas y mascarillas, y se les presiona a estos ,por parte de los Servicios de Prevención y Jefaturas, para que adecuen su protección a los recursos disponibles en cada momento, a sabiendas de que están poniendo en grave riesgo la salud de los trabajadores, pacientes y demás ciudadanos.
El Gerente afirma en sus declaraciones que “la escasez se ha dado en momentos puntuales y que ni en su centro ni en Madrid, ha habido una falta de material, y que los Protocolos de Protección, se están cumpliendo adecuadamente”.

Esta desprotección y desprecio a los trabajadores no son sólo fruto de unas declaraciones. En una reunión reciente con los Delegados de Prevención del Centro, donde en su ausencia utiliza a la Dirección médica como ariete contra los trabajadores, esta llega a afirmar “que la inmensa mayoría de los contagios de los trabajadores no se han producido en el centro de trabajo” sin avalar unas afirmaciones tan graves con alguna prueba documental.

Desgraciadamente los trabajadores de este centro hace tiempo que estamos acostumbrados a esta nefasta Gestión, que pone por delante el beneficio empresarial en vez de la protección de la seguridad y salud de pacientes y trabajadores, y no importa si para alcanzar sus objetivos tienen que recurrir a tácticas de intimidación a los propios trabajadores, como así ocurrió con cuatro trabajadoras de la empresa de limpieza Garbialdi, donde esta Gerencia fue la inductora de que fueran sancionadas con 45 días de suspensión de empleo y sueldo, por denunciar públicamente la falta de medios (materiales y personales) para llevar a cabo una limpieza adecuada y proteger la salud de pacientes y trabajadores.

En estos días de coronavirus, estamos viendo lamentablemente como esa falta de medios, unido a la falta de EPIS está poniendo en peligro la salud de pacientes y trabajadores.

Algunos trabajadores-as, usuarios y organizaciones (especialmente algunos miembros de la nuestra), están siendo criticados y calumniados estos últimos días por políticos y medios de opinión afines, que llevan años recortando en sanidad y poniendo en riesgo permanente la seguridad y salud de la ciudadanía. Y lo están siendo por poner el dedo en la llaga, describiendo como las políticas neoliberales están destruyendo la Sanidad Pública, en momentos en que como los actuales es preciso disponer del mayor número de recursos (materiales, estructurales y humanos) para no dejar a nadie sin la atención necesaria, poniendo en peligro sus vidas.

Sobran Gestores como el del Hospital Clínico que defienden la protección de la salud para unos pocos y falta gente dispuesta y comprometida a volver a instaurar un modelo que blinde los servicios públicos (sanidad, educación, servicios sociales y dependencia) con todas las garantías
legales, empezando (para alcanzar dichos objetivos) por reconstruir las luchas iniciadas con las “mareas”.

Sólo así podremos evitar el tener que repetir las palabras de la hija de uno de nuestros compañeros fallecidos por el Covid-19, consecuencia de priorizar el beneficio, por encima de la protección de la salud de todas-os.


 
 
Sección Sindical MATS Hospital Clínico