Por Sergio Fernández Ruiz | El denominado “Centro de Atención Personalizada” está siendo utilizado para derivar sistemáticamente los enfermos a los centros privados.
nuevatribuna.es | 03 Marzo 2014
El exconsejero de Sanidad de Madrid, Fernández Lasquetty.

 El exconsejero de Sanidad de Madrid, Fernández Lasquetty.

 

En abril de 2010 el Servicio Madrileño de Salud (BOCAM 11/5/2010) resolvió la adjudicación definitiva del denominado “Creación, mantenimiento y gestión integral del Centro de Atención Personalizada (CAP) para el Servicio Madrileño de Salud” a la empresa Indra, por un total de 27,242 millones € para cuatro años.
Desde ese momento el CAP ha establecido un servicio de “call center” destinado a las citaciones de citas de atención primaria, de consultas a los especialistas, de pruebas diagnósticas y citas de intervenciones quirúrgicas en la Comunidad de Madrid, servicio que ha coexistido, en el caso de atención primaria con el preexistente en los centros de salud para citaciones.
Desde esa fecha el CAP ha realizado citaciones paralelamente a las unidades administrativas de Atención Primaria (AP) que han continuado dando la mayoría de las citas de AP  en el último trimestre de 2012 las unidades administrativas dieron casi 10 millones de citas frente a 231.000 de AP que se gestionaron por el CAP).
El coste para la Comunidad de Madrid del CAP es bastante elevado. Según los datos hechos públicos por el Sr Lasquetty durante un año el CAP dio 3,5 millones de citas lo que supone un coste de 1,95 € por cita, muy alto, más aún si se tiene en cuenta que existe un dispositivo propio del Sermas que puede gestionar las citas.
Por otro lado existe evidencia que este CAP está siendo utilizado para derivar sistemáticamente los enfermos a los centros privados. Por ejemplo en cuanto a la lista de espera quirúrgica las instrucciones de funcionamiento dicen que una de sus tareas es:  “ B) Mantener la derivación de procedimientos quirúrgicos a los hospitales de apoyo, aprovechando al máximo la capacidad de los mismos.” Y ya sabemos que en la jerga eufemística de la Comunidad de Madrid, los “hospitales de apoyo” son los centros privados. Por otro lado las encuestas realizadas en los centros de salud confirman estas actuaciones de derivaciones sistemáticas hacia el sector privado, de manera que en la realizada en noviembre de 2013 en un 67,4% de los centros se objetivo la derivación de enfermos a centros privados para pruebas diagnósticas y en el 58,7% de los centros derivaciones para intervenciones quirúrgicas, en ambos casos sin que existiera información alguna a los profesionales de los centros.
Estas derivaciones se realizan ofreciendo de manera prioritaria los centros privados a pesar de que haya citas de demora similar en los centros públicos y frecuentemente proporcionando a los usuarios información manipulada que magnifica la demora de los centros públicos pese a no existir esta o ser significativamente menor de lo que se informa a los usuarios, que así se ven presionados a aceptar las derivaciones a los centros privados.
Queda claro que el denominado CAP es más caro que la alternativa pública para la que existe una red de citaciones en los centros de atención primaria, y que tiene como finalidad fundamental incrementar las derivaciones hacia los centros privados sin que haya control alguno y utilizando métodos de manipulación de la información real a la que no se da acceso a la ciudadanía. Y que su finalidad última es favorecer la privatización de la Sanidad Pública mediante la derivación de actividades a los centros privados y la consecuente infrautilización de los centros públicos para favorecer los recortes y su descapitalización.
Por todos estos motivos hay que exigir que no se renueve el contrato del CAP y que el Sermas asuma sus funciones desde las unidades administrativas de atención primaria, así como la total transparencia de la información existente en cuanto a pruebas diagnósticas, y demoras de citas en AP, especializada e intervenciones quirúrgicas.
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