Entrevista en alguna parte

CarmenSG

Carmen Sánchez-Garrido, compañera


– Hola, Carmen. Nos mandan venir desde allá para saber cómo estás.
– Estoy bien. Tranquila y relajada. Echo de menos muchas cosas, y sobre todo a muchas personas. Pero las siento, y sé que ellas me sienten a mí también.
-No lo dudes. Hay muchísima gente que te mandan besos, abrazos y achuchones. Te llevan en la piel. Ten en cuenta que has dejado una huella imborrable, plena de amor y amistad, y quieren de alguna manera expresarte su cariño y, en algunos casos, su agradecimiento.
Es una pena tenerte tan lejos, aunque al mismo tiempo, como tú bien dices, te sentimos muy cerca, a través de tu recuerdo, tu sonrisa y tu alegría.
-Ya lo sé. Quienes estamos aquí, disponemos de una inmensa autopista para saber y sentir a las personas queridas que hemos dejado allá.
-Otra cosa, Carmen. Nos dicen que tengas cuidado. Que no conoces bien este lugar, y que en todos los sitios cuecen habas. Que si ves que hay algún problema, piénsate lo de comprometerte, organizar una marea……ya sabes. Vamos que sabemos que no te cortas un pelo.
-Aquí no parecen existir grandes conflictos, pero estaré vigilante por si acaso. Lo que quiero es que digáis a todas esas personas que desde aquí les animo para que sigan en la pelea para que las cosas funcionen mejor y sean más justas.
-De acuerdo. Bueno, Carmen, nos tenemos que ir. Te dejamos este inmenso baúl, lleno de todo lo que echamos en falta con tu ausencia. Hay chats larguísimos, tweets, cartas empapadas en lágrimas, banderas blancas y otras verdes….
Carmen, te tenemos y nos tienes.
Este beso es el de todos y todas.
Mats Ramón y Cajal