Situación a primeros de agosto de 2017

Como estaba previsto por la Dirección, en la primera quincena del mes de agosto se siguen cerrando camas en el Hospital Ramón y Cajal durante el verano hasta un total de 424.
Más de la mitad de ellas (245 camas) corresponden a servicios quirúrgicos.
A finales de junio, la lista de espera quirúrgica de este hospital es de 5255 personas, con una demora media de 70 días.
Desde la Jefatura de la Unidad de Urgencias se sugiere que los enfermos que deban ingresar en los servicios de Geriatría, Neumología y Medicina Interna se deriven a otros centros hospitalarios como Cruz Roja y Santa Cristina.
La zona de Preingreso de Urgencias se ha cerrado por obras. Los enfermos que estén esperando para ingresar, serán ingresados provisionalmente en la planta 5ª izquierda, a la espera de su definitivo traslado al servicio correspondiente, cuando en éste haya cama disponible.

¿Qué quiere decir todo esto?

  • Nuevamente se pone de manifiesto la nefasta gestión de la dirección del hospital. La situación se repite año tras año, y, a pesar de ello, no se toma ninguna medida que lo evite. Continúan dando prioridad a cumplir un presupuesto deficitario frente a las necesidades de los pacientes, asistenciales, y de falta de personal.
  • El cierre masivo de camas provoca el colapso de Urgencias y la imposibilidad de ingreso de enfermos de determinadas especialidades. El Servicio de Neumología, por ejemplo se queda con 12 camas de ingreso de las 41 que tiene funcionantes todo el año. El Servicio de Cardiología de Adultos reduce a la mitad su capacidad de ingreso. Y la planta de Geriatría se cierra, repartiéndose los enfermos en otros controles del Hospital. ¿Son suficientes camas?.
  • No se trabaja con previsión sino a demanda y apoyándose en otros hospitales cuando hay saturación, estando el nuestro con sitio suficiente.
  • Se pierde la oportunidad del cierre definitivo de la zona de Preingreso, algo necesario por su impresentable infraestructura, y algo posible si se mantuvieran abiertas suficientes camas. En todo caso, las camas habilitadas durante la obra podrían convertirse en un área polivalente de forma definitiva, eso sí, con la dotación de personal suficiente.

Las respuestas por parte de la Dirección y la Conserjería para justificar el cierre de camas son: por una parte que no hay demanda de pacientes y el otro por motivos de obras. Además se escuda en que las conversaciones con la Consejería para cerrar menos camas este verano han sido infructuosas.
Nuevamente se ha puesto a prueba la capacidad de la Dirección del Hospital, y nuevamente ha suspendido. Y así, año tras año. Echarle la culpa a la Consejería es el colofón de la tomadura de pelo que se le hace a los usuarios y usuarias del Hospital y a los propios profesionales.

NO AL CIERRE DE CAMAS EN EL HOSPITAL RAMÓN Y CAJAL

CONTRATACIÓN DEL PERSONAL NECESARIO PARA UNA ASISTENCIA DE CALIDAD

 

Sección Sindical del Hospital Ramón y Cajal

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Medios que se han hecho eco de esta noticia: Cadena Ser